#OpiniónCaturra: “Cual feroces leones”

Por Patricio Erlandsen (@Pato_Erlandsen)

Terminado el partido en La Cisterna, y ya en el metro de regreso a la casa, como casi siempre lo hago, empecé a leer Twitter. Me gusta saber las reacciones de los hinchas y la prensa especializada cada vez que el Decano juega un partido.

Tras tres o cuatro estaciones me quedé con que los hinchas vimos y entendimos una cosa, mientras gran parte de la prensa vio otra. “Wanderers desaprovecha la oportunidad”, “Wanderers no supo ser líder”, decían algunos de los titulares de los medios que vi. Los que estuvimos en el estadio y sabíamos todo lo que le pasó al equipo en la semana, nos quedamos con algo que va más allá de eso. No sé cuántos de los periodistas que hicieron esas notas sabían que el sábado en La Cisterna no tuvimos a David Terans- uno de los mejores jugadores del campeonato- a Rodrigo Pastorini-de los pocos experimentados del plantel- y Jonathan Charquero-la única arma ofensiva que tiene Espinel en la banca-. No sé si habrán siquiera mencionado que de los catorce jugadores que entraron a la cancha, diez son formados de casa y que uno, debutó en el profesionalismo.

El promedio de edad del equipo titular de Santiago Wanderers este fin de semana fue de 22,8 años. Podríamos decir perfectamente que es el equipo con menos experiencia del fútbol chileno. Y así, plagados de bajas y llenos de jóvenes, con las pocas herramientas que había, estos muchachos se pararon ante uno de los elencos que mejor juega al fútbol en nuestro país a hacer su partido. Era obvio, no teníamos con qué salir a atacar a un rival que hoy tiene jerarquía internacional. Había que apostar a nuestro ya, cada vez más característico, orden defensivo (que no significa ser un equipo ratón), y especialmente al pundonor y amor por la camiseta que muestran los canteranos, que se lo han impregnado también a los nuevos, que nunca dan una pelota por perdida. Acá, es destacable lo que hace en cada partido Federico Pérez.

Es cierto, estuvimos más cerca de perder, pero en el fútbol el que no hace el gol no gana. Nos defendimos, como dice nuestro himno, “cual feroces leones”. Pero nuestros jugadores fueron felinos no solo para defender, sino también para correr, para luchar por lo suyo y para nunca sentirse menos que el rival.

Yo no creo que como dijeron varios medios, perdimos la oportunidad de ser punteros. Para nada, el sábado ganamos mucho: un punto, experiencia y demostrarle a los demás que para ganarnos, van a tener que dejar mucho más que la vida en la cancha.

No sé cómo va a terminar esta historia, pero por ahora, no puedo más que agradecer a Espinel y los jugadores por la entrega de cada partido. De esta forma, Wanderers es más Wanderers que nunca y nuestro pecho puede estar inflado como hace mucho tiempo no lo teníamos.

 

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