#OpiniónCruzada: “Vaso medio lleno”

Por Pablo Mettroz (@pablo_mettroz)

Ya conocidos los resultados de los otros equipos postulantes al título en esta fecha, el empate a 2 con Colo-Colo podría ser considerarse com negativo para la pretensión cruzada. Sin embargo, analizando el desarrollo del partido, y sus incidencias, creo que es un empate que nos permite seguir en carrera con el objetivo de alcanzar la duodécima estrella. Además, me parece que dejaría fuera de combate a los albos, que quedaron a 7 puntos de los líderes con solo 12 por disputarse.

El anunciado ofensivo esquema de Pablo Guede no fue tal, sino más bien uno equilibrado entre defensa y ataque, con jugadores experimentados y prescidiendo de jóvenes. En mi opinión, fue un acierto del técnico colocolino porque hemos visto en partidos anteriores cómo éstos han influido en el desarrollo del partido a favor de la UC (Manuel Bravo el 2011, o Esteban Pavez el año pasado). Si bien anunció una línea de 3 en el fondo, en realidad fue de 3 y medio, ya que Luis Pedro Figueroa se encargó de contener a Noir, mientras que Claudio Baeza marcó al Chapa Fuenzalida, dejando a Saldivia y Barroso con el Nico Castillo.

Desgraciadamente no tuvimos un partido brillante, Kalinski dificultó la salida con pases forzadamente difíciles al igual que Lanaro, que retuvo y condujo excesivamente la pelota desde el fondo cuando la jugada, y el resultado parcial, pedían más agilidad. El zaguero cerró una jornada desafortunada con el segundo penal consecutivo (ya había derribado a Sergio Santos de Audax la semana pasada) y la expulsión por foul como último hombre. El Chapa tuvo la oportunidad más clara el primer tiempo pero la mano salvadora del demorón Paulo Garcés nos ahogó el grito de gol.

Vi al equipo algo lento en la salida y pesado, demoraba y tramitaba demasiado el cambio de lado cuando no era posible continuar por una punta. Además, no encontraba los espacios con una defensa visitante muy cerrada y numerosa. Colo-Colo siempre ofreció 7 hombres detrás de la línea de la pelota y llegaron a apilar 10 jugadores en 30 metros, dejando a Paredes solo arriba esperando el pelotazo cuando se encontraban en ventaja.

En fin, rescato el espíritu de pelear hasta el final, que siempre valoramos. El penal de Castillo a pocos minutos del pitazo final envalentonó al equipo y pudo haber salido el ansiado gol. No llegó y ahora, dos puntos detrás de los líderes, hay que ir a ganar la final que será el próximo fin de semana en Antofagasta.

Para finalizar, mucho se habló desde el Monumental del grado de seguridad que ofrece San Carlos de Apoquindo… por la agresión de un jugador a un hincha. Como no pasó nada este fin de semana, que es lo normal que ocurra, los reclamos mutaron al penal de Barroso a Buonanotte, pero convenientemente obviaron la mano de Rivero en el tiro libre de Castillo y la mano en el último contraataque cruzado que desestimó el árbitro. Yo concluyo que la visita, pese a jugar mejor que la UC durante buena parte del encuentro, fue incapaz de ganar un partido que a 10 minutos del final estaba 2-1arriba, con un jugador más y un penal a favor. En lugar de eso, la Católica respondió con el empate, e incluso se pudo quedar con los 3 puntos, y prácticamente lo despidió del título. Estaremos esperando qué se les ocurrirá alegar cuando nos crucemos por Copa Chile. En el intertanto, nosotros continuaremos con el partido en Antofagasta y el objetivo marcado a fuego del bicampeonato.

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