
La reciente derrota del Real Betis ante el Deportivo Alavés no solo significó un duro golpe en las aspiraciones europeas del club, sino que dejó al descubierto la fragilidad física de una plantilla extenuada.
Con un ritmo frenético de tres partidos por semana, el equipo de Manuel Pellegrini encara el inicio de febrero en una situación límite, debiendo recibir al Feyenoord en la Europa League y al Valencia en LaLiga con un plantel diezmado.
Esta crisis de efectivos se traduce en 11 futbolistas bajo supervisión médica, a los que se suma la ausencia obligatoria por sanción del central Natan de Souza. Para Manuel Pellegrini, la gestión del vestuario se ha convertido en un rompecabezas táctico justo antes de afrontar duelos decisivos, incluyendo los cuartos de final de la Copa del Rey contra el Atlético de Madrid.
Un rompecabezas defensivo y el enigma de Ez Abde
La defensa es una de las líneas más castigadas tras la amonestación de Natan en Vitoria, lo que le impedirá jugar contra el Valencia al cumplir su ciclo de tarjetas. Ante las bajas confirmadas de Héctor Bellerín y Junior Firpo, y con un Ricardo Rodríguez que arrastra molestias constantes, el técnico chileno solo dispone de cuatro defensores en óptimas condiciones: Ángel Ortiz, Marc Bartra, Diego Llorente y Valentín Gómez.
Lee tambiénComienza el Brasileirao 2026: estos son 4 los chilenos que jugarán el torneoA esta precariedad se añade la gran incógnita de Ez Abde, quien terminó el último duelo liguero con notables muestras de dolor en el aductor. Aunque los primeros informes médicos sugieren que podría tratarse únicamente de una sobrecarga, el marroquí es duda para los compromisos inmediatos, sumándose a una enfermería de lujo donde ya residen nombres como Isco Alarcón, Giovani Lo Celso y Rodrigo Riquelme
El alto precio de un calendario sin tregua
El desgaste de competir en tres frentes simultáneos ha pasado factura a un equipo que ha visto cómo su lista de convalecientes crece de forma alarmante. Además de las figuras mencionadas, el cuerpo técnico está pendiente de la evolución de Aitor Ruibal, Antony dos Santos, Cucho Hernández y Sofyan Amrabat, quienes completan un “equipo entero” de jugadores con problemas físicos.

Este escenario obliga a Pellegrini a maximizar los recursos de los futbolistas que aún permanecen sanos, en un intento por no perder más terreno en la clasificación tras caer ante el Alavés. El reto es mayúsculo: sobrevivir a una semana crítica con apenas un par de días de descanso entre partidos, mientras se espera que la plaga de lesiones no se cobre más víctimas en una plantilla que ya trabaja bajo mínimos







