
Cuando el Sevilla caía 0-2 ante el Betis a los 37′ del primer tiempo del Gran Derbi, la pregunta que más se repetían los 67 mil hinchas que llegaron a La Cartuja era cuántos goles más marcaría el equipo de Manuel Pellegrini en un partido que pintaba para ser histórico a favor de los verdiblancos.
Fuera de la cancha, el DT chileno miraba con atención cómo su equipo jugaba a sus anchas y dominaba las acciones. Dentro, otros dos compatriotas, que poco podían hacer en ese momento: Alexis Sánchez y Gabriel Suazo.
Pero como ya es sabido, la historia cambio de manera radical. El elenco de Nervión logró empatar (y de no haber sido por la impericia de Akor Adams, hasta pudo ganarlo) con Maravilla como protagonista, pero con el capitán de La Roja fuera de la cancha, reemplazado en el entretiempo.
El canterano que hizo olvidar a Gabriel Suazo en el Gran Derbi
El zurdo chileno no fue de los peores del partido ni mucho menos. De hecho, su salida se debió, fundamentalmente, a la tarjeta amarilla que recibió recién a los 11′ y que lo dejó apercibido para el resto del encuentro.
Eso sí, el formado en Colo Colo se dedicó más bien a tareas defensivas y fue muy poco lo que pudo proyectarse al campo bético. Prueba de ello es que solo recorrió 28,8 metros con el balón en los 45′ que jugó.

El tema es que quien lo reemplazó, el canterano Oso, terminó siendo el factor clave de la levantada de la escuadra de Matías Almeyeda. No solo asistió de gran manera a Alexis Sánchez para el descuento del Sevilla, sino que además, su aporte por la banda izquierda fue brillante y terminó cambiando el partido.
Un ejemplo notorio de las diferencias de partido entre ambos es que el español recorrió 158,4 metros con la pelota en los pies, 129,6 más que el jugador de La Roja. En tanto, Suazo realizó solamente 4 carreras, contra las 15 de Oso.
Pero más allá de las estadísticas, fueron las formas las que marcaron el partido de uno y otro. Sus desbordes terminaron siempre en acciones de cuidado, que generaron que la gran herramienta del Betis, Antony, tuviera que dedicarse más a contenerlo que a atacar. Incluso, el brasileño bien pudo ser expulsado por un pisotón al mismo zurdo, que pasó desapercibido por el árbitro.
Mientras Oso fue una especie de criptonita del Sevilla, Suazo se conformaba con apoyar a sus compañeros desde el banco de suplentes, lugar que seguramente comenzará a ocupar tras el gran desempeño de su compañero.
Oso, el protegido de Alexis Sánchez
Lo cierto es que el jugador de 22 años está teniendo recién su primera temporada con cierta continuidad en el Sevilla. Hasta la pasada jugaba en el cuadro filial hispalense, al que se integró en 2022, proveniente del Málaga CF.

Al comienzo del torneo no se proyectaba que tuviera muchas opciones, pero su rendimiento en un año malo para el Sevilla, fue convenciendo a Matías Almeyda, quien, sin embargo, siempre prefirió a Suazo en la banda izquierda cuando el chileno estuvo a disposición.
Este año, Oso ha sido, de alguna manera, “protegido” de Alexis Sánchez. En septiembre de este año, previo al partido por la segunda fecha de LaLiga frente al Alavés, Diario de Sevilla hablaba de la cercana relación entre el chileno y el canterano. “En la previa del entrenamiento de hoy, el ex de Udinese ha formado un rondo junto a Cardoso, Alfon, Januzaj y Oso, quien parece haberse convertido en el protegido del veterano futbolista", escribió el citado medio.
Todo esto, muy en la línea del papel de referente que Sánchez tiene el vestuario del Sevilla. Después del partido, incluso, más allá de hablar sobre su golazo, Sánchez alabó a su compañero. “Oso le pega muy bien al balón”, comenzó diciendo.
Luego, finalizó asegurando que “la pelota que me metió Oso fue impresionante”.








