
El delantero nacional Lucas Cepeda vivió el partido desde la banca, pero no por eso dejó de ser parte de una tarde cargada de emoción: fue testigo privilegiado de la trabajada remontada por 2-1 de Elche sobre Real Mallorca, un triunfo con sabor a desahogo que, además, significó la primera victoria del año para los ilicitanos.
El arranque fue una especie de asedio constante. Elche merodeó el gol, lo buscó por todos lados, pero la pelota simplemente no quiso entrar. Y como suele pasar en el fútbol, cuando perdonas… lo pagas: apenas iniciado el complemento, Pablo Torre (58’) silenció al local con un golpe inesperado.
Pero esta vez la historia tenía otro guion. Lejos de desordenarse, el conjunto franjiverde apretó los dientes y respondió casi de inmediato: Rafael Mir (62’) puso el empate y encendió la chispa. A partir de ahí, el partido se jugó con el corazón en la mano… hasta que José Antonio Morente (71’) desató la fiesta con el gol de la remontada.
El cierre fue puro suspenso. En tiempo agregado, Vedat Muriqi (90+2’) tuvo en sus pies el empate desde el punto penal, pero falló y terminó sellando una victoria que se gritó como un gol más.

Se afirma el Elche de Cepeda
Así, el equipo de Cepeda dejó atrás una pesada racha de doce partidos sin triunfos entre liga y copa, tomó aire en la tabla y escaló al 16° puesto con 29 puntos, apenas uno por encima del descenso, cuando quedan nueve fechas por disputar.

El próximo desafío ya asoma en el horizonte: el viernes 3 de abril, Elche visitará a Rayo Vallecano, otro rival que también mira con preocupación la parte baja. Un duelo que promete más drama… y quizás otra historia para contar.








