[ Por Patricio Erlandsen (@Pato_Erlandsen)abre en nueva pestaña ]
Soy sincero.
Jamás en la vida imaginé que Wanderers podría ganarle de forma tan clara y contundente al bicampeón del fútbol chileno.
Solo un día antes del partido, pude hablar con un integrante del anterior cuerpo técnico del “Decano” y le decía que temía una goleada en contra, en virtud a lo que venía mostrando el equipo. Porque, seamos honestos. Desde que Espinel está en la banca “Caturra”, salvo los primeros cinco partidos del torneo anterior,
Wanderers venía siendo un equipo predecible, aburrido, y lo peor de todo, miedoso
. Eso provocó que el hincha se fuera alejando del estadio y perdiendo la fe que había adquirido en el período de Alfredo Arias. ¿Qué fue lo que tanto nos enamoró del paso de nuestro exentrenador? Precisamente lo que ha podido plasmar Espinel: Ser un equipo que iba al frente (de local y de visita), que asumía el protagonismo y que era valiente, especialmente valiente. Había una idea clara, que se respetaba. Por eso, el triunfo ante la UC del pasado sábado no puede dejar de ilusionar.
Se ganó “a lo Wanderers”, con mucha pachorra, pero también buen fútbol, se salió a buscar al rival y cuando veamos a nuestro equipo jugando así, nos ilusionamos y sentimos orgullosos.
Sin duda, fue el mejor partido en la era Espinel. Pero ahora viene lo más difícil. Por lo general, en los últimos años a Wanderers se la ha hecho “Sencillo” jugar contra los equipos grandes en Playa Ancha.
El problema ahora es refrendar eso ante equipos que no se nos van a parar de igual a igual. El primero de ellos será San Luis
. ¿Cómo le vamos a jugar a los “Canarios”? Me asusta pensar que Espinel se haya atrevido solo para este duelo. En conferencia de prensa, ya dijo que “no es de quemarse con esquemas”, pero me pregunto
¿podría uno quemarse con esquemas que dan resultados?
Wanderers cuenta con jugadores por las bandas que pueden ser desequilibrantes, tanto en la proyección como quitando. ¿Por qué no seguir explotando las laterales?
El “Decano” sigue en riesgo latente descender y no se puede dar el lujo de no ser protagonista ni ir a buscar los puntos en todas las canchas de Chile.
Eso no significa jugar con cinco o seis delanteros, significa ser inteligente, explotar los puntos fuertes y desnudar las debilidades del rival.
¡Espinel, no cambies nada!
Ya encontraste tu equipo, tu esquema e idea. Lo otro, sería cavar tu propia tumba.