Por: Pablo Mettroz (@pablo_mettroz)
Generalmente, no salgo a carretear a mitad de semana. Pese a que todavía soy joven, o al menos así me siento, prefiero descansar las horas adecuadas y estar sin sueño al día siguiente en la oficina. Lo mismo me ocurría durante mi etapa universitaria. Sin embargo
, hay veces en que el panorama de miércoles en la noche es insuperable y bien vale la pena trasnochar
, sufrir al día siguiente las pestañas quemantes y los bostezos constantes. La noche de ayer en San Carlos de Apoquindo es un excelente ejemplo de lo anterior. La victoria por 1-0 a Flamengo se instala como un capítulo más de esas
"noches mágicas de Copa"
, como le gusta indicar a la prensa deportiva española respecto de los partidos de Liga de Campeones del Madrid en el Bernabéu.
Al frente estaba no solamente un equipo tradicional de Brasil, sino que actualmente en desarrollo de una racha triunfal espectacular.
El Mengão no perdía desde octubre del año pasado en todas las competiciones, venía de golear a San Lorenzo en su debut y provisto de un plantel riquísimo en nombres y en calidad.
Y fue un partido cerrado, rocoso, copero de cuartos de final hacia adelante, aunque no necesariamente friccionado
. Ninguno de los dos equipos cedió espacios para evitar verse desprotegidos en retaguardia. Me parece que Flamengo tuvo las ocasiones más claras de gol con Paolo Guerrero y Diego, aunque la UC respondió con disparos algo desviados. Pese a que lo que se perdió Silva en el primer tiempo fue para agarrarse la cabeza, el martillazo seco, abajo y pegado al palo de Muralha, que metió en el segundo tiempo, fue extraordinario y lo justo para desnivelar un partido tan equilibrado.
Ese tipo de goles son los que se ven en la Copa Libertadores y los que, tradicionalmente, le marcan a los equipos chilenos en la Bombonera o en el Centenario.
Afortunadamente, esta vez nos tocó celebrar a nosotros. El triunfo terminó a lo grande con la posesión de la pelota y los brasileños corriendo detrás de ella sin poder conseguirla.
Esta victoria nos deja liderando el grupo junto a Atlético Paranaense y con la confianza por las nubes de cara al partido del próximo domingo en El Salvador frente a Cobresal.
El resto del día será lento y más bien poco productivo para mí y quizás también para el resto de los Cruzados, pero con la alegría de haber visto cómo venció la Católica a uno de los monstruos del subcontinente, como en tantas otras noches de Copa.








