Por: Moíses Auger (@Prisioner3)

Perder el liderato exclusivo es el saldo que nos deja el paso por la ciudad de Quillota, ciudad en la que

hace 53 años Colo Colo no perdía contra San Luis por campeonatos de Primera División

y que, sin embargo, cuando más necesitábamos ganar para asegurar el liderato se hizo todo lo posible para volver derrotados a casa. Colo Colo jugó dos partidos en Quillota:

uno antes de gol

, en que controló de buena forma el juego, se crearon varias ocasiones que fueron desperdiciadas, donde se pisaba firme en una cancha siempre difícil ,donde lograba imponer sus términos y

otro completamente opuesto, y otro después del gol

, ese que llegó cuando el rival estuvo obligado a hacer un cambio, cuando el primer tiempo se iba y en una pelota absolutamente controlable que, gracias a la

ya clásica inseguridad de Paulo Garcés,

terminó de manera inexplicable dentro de las redes. Desde ahí todo se derrumbó, dentro de mí, de los hinchas y principalmente de los jugadores que perdieron toda la confianza en su juego, siendo testigos de cómo San Luis llegaba una y otra vez (con tiro al palo incluido). Nuevamente,

por un error

, todo el planteamiento semanal se iba a la basura, al equipo le cuesta cada vez más reponerse de los horrores de nuestro arquero y a estas alturas

resulta imposible de entender

por qué sigue jugando de titular alguien que, desde que se lesionó Villar, nos ha hecho más perder puntos que ganarlos (De 18 puntos jugados, solo hemos ganado 8). Colo Colo nunca pudo reponerse y hasta el pitazo buscó a ciegas igualar el partido, lo que nunca pasó y

dejó en el aire la señal de alerta

de que cometiendo estos mismos errores en las cuatro fechas restantes terminaremos regalando un torneo que hasta hace no mucho sentíamos ganado, ojalá alguien la tome en cuenta antes de que sea tarde.

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