
Altas Cumbres Group hizo noticia durante esta semana tras solicitar su quiebra voluntaria ante el 11° Juzgado Civil de Santiago, tras siete años de operaciones.
La empresa jugaba un rol clave en la elaboración de huevos y productos lácteos de marcas propias para supermercados como Tottus y Unimarc; sin embargo, sus deudas y otros factores externos hicieron insostenible su continuidad, obligándolos a someterse ante la Ley de Insolvencia.


Deudas superaban los $6.132 millones: Las causas detrás del quiebre de Altas Cumbres
La documentación entregada por la empresa a la justicia señala que hay varios factores que influyeron en sus problemas económicos, haciéndolos acumular deudas de más de $6.132 millones a distintos acreedores, compromisos comerciales e incluso a la Tesorería General de la República, y que fueron el detonante de su cierre.
El principal, aseguran, tendría que ver con el impacto del estallido social de 2019 y la posterior pandemia del COVID-19 en 2020, que mermaron tanto su producción como sus ingresos.
A ello también se suma una serie de robos que sufrieron en su fábrica ubicada en el Fundo Talhuén de Requínoa, en la Región de O’Higgins, en el último tiempo, que se sumaron a los estrechos márgenes de ganancia que obtenían por poner sus productos en las vitrinas de los principales supermercados del país.
Sin embargo, el punto final de su historia vino de la mano del fin de la relación con uno de sus proveedores y de dos de sus principales contratos; y si bien intentaron alcanzar una renegociación amigable, finalmente esta no fue exitosa, por lo que debieron someterse a la quiebra voluntaria para cubrir sus obligaciones pendientes.








