
Ha llegado el otoño y las altas temperaturas comienzan a quedarse atrás en la zona centro sur del país. Esto no significa que los panoramas al aire libre se acaben.
Muy por el contrario. Afortunadamente, la amplia costa de Chile, ofrece una gran cantidad de paisajes hermosos, muchas veces desconocidos por la población.
Muy cerca de Santiago existe un parque natural de 2.2 hectáreas con hermosos senderos, que rodean el Océano Pacífico con vistas impresionantes para los visitantes al lugar.
Se trata del Parque Punta de Lobos, un verdadero “pulmón costero” que se ha convertido en el refugio de especies en peligro y en el mirador natural más espectacular de la provincia de Cardenal Caro.

Los atractivos que no te puedes perder en el Parque Punta de Lobos
A tres horas en auto desde Santiago, ubicado en el sector de Pichilemu en la Región de O’Higgins este parque logró lo impensado: fue adquirido por la comunidad y una fundación para ser declarado Santuario de la Naturaleza, asegurando que su paisaje de acantilados y biodiversidad se mantenga intacto para las futuras generaciones.
Uno de los mayores atractivos de este pulmón verde es el Mirador de los Cactus. Aquí, el visitante no solo se encuentra con una vista panorámica de 360 grados hacia el Océano Pacífico, sino también con un ecosistema de resistencia.

La estrella del lugar es el Quisco de los Molles (Eulychnia castanea), un cactus endémico que crece pegado a las rocas, soportando la salinidad y el viento por décadas.
“Al caminar por los senderos, te encuentras con el Quisco de los Molles, un cactus que ha resistido el viento y la sal por décadas. Hemos trabajado en la restauración del suelo, eliminando especies invasoras y volviendo a plantar lo que originalmente crecía aquí”, señalan desde la Fundación Punta de Lobos, encargada de la protección del recinto.
Fauna y espectáculo marino en los “Morros”
El recorrido por los senderos interpretativos —que son de baja dificultad e ideales para familias en otoño— lleva inevitablemente hacia la punta de los acantilados. Desde allí, el espectáculo es doble y podrás ver:
- Los Lobos Marinos: En los icónicos “Morros” (las dos grandes formaciones rocosas que sobresalen del mar), habita una colonia permanente de lobos marinos. Sus gritos y juegos son audibles desde el sendero, ofreciendo una conexión directa con la fauna silvestre.
- Avistamiento de Aves: El santuario es sitio de nidificación para el Lile (un cormorán de patas rojas) y el Zarapito. “Es un lugar de introspección, donde el viento te limpia y te recuerda la fuerza de la naturaleza. Es un pulmón verde, pero con aroma a salitre”, comentan guías locales de Sernatur O’Higgins.
¿Por qué visitarlo en otoño?
Aunque Punta de Lobos es un destino popular en verano, el otoño es, según los expertos, la “estación dorada”. Las temperaturas máximas suelen rondear los 17° a 20°C.
Además, la luz del atardecer tiñe los acantilados de un color naranja intenso que es el sueño de cualquier fotógrafo. Por otra parte, la afluencia de público baja considerablemente, permitiendo escuchar con claridad el rugido del mar y el canto de las aves costeras.
Datos clave para tu visita
Si estás planeando una escapada este fin de semana, toma nota de los siguientes detalles prácticos:
- Ubicación: Se encuentra a unos 6 kilómetros al sur del centro de Pichilemu. Desde Santiago, el viaje en auto demora aproximadamente 3 horas por la Ruta 78 (Autopista del Sol).
- Costo de entrada: El acceso al parque y sus senderos es totalmente gratuito. Sin embargo, la fundación acepta donaciones voluntarias para la mantención de los caminos y los proyectos de reforestación.
- Equipamiento: El parque cuenta con señalética educativa que explica la importancia de cada planta y animal. Hay zonas de descanso, pero no se permite hacer picnic ni dejar basura.
- Compromiso ambiental: Las autoridades son enfáticas: “El acceso es libre, pero el compromiso es de todos: no dejar rastro, cuidar los senderos y respetar la fauna”.
- Estacionamiento: Hay y tiene un valor de $3.000.








