
La rica historia de Santiago de Chile con sus más de cuatro siglos, cautiva no solo a sus habitantes, sino también a los millones de visitantes que recibe todos los años. Y la Semana Santa suele ser un momento ideal para conocer las entrañas de la capital del país.
De hecho, no solo turistas, sino también quiénes viven en la Región Metropolitana pueden realizar un recorrido patrimonial por iglesias y catedrales con cientos de años conviviendo con el devenir de Chile y de su ciudad más habitada.
No es que Santiago sea como Roma o Sevilla, dos capitales mundiales del turismo religioso, pero sí tiene mucho que contar en esta materia.
Nuestra capital tiene algo que pocas urbes latinoamericanas pueden ofrecer: un centro histórico donde cinco siglos de historia religiosa conviven a distancia caminable. Esta Semana Santa, en lugar de recorrer los destinos habituales, hay cinco iglesias que vale la pena visitar no solo como creyente, sino como alguien que quiere entender cómo se construyó esta ciudad.
Una ruta de 480 años a pie por el centro histórico
El recorrido parte en Recoleta, al norte del centro, y termina en la Alameda, avanzando hacia el sur siguiendo el orden de fundación de cada templo. Todas las iglesias tienen entrada gratuita. La ruta completa toma entre tres y cuatro horas si se entra a cada recinto y se camina sin apuro.
La Viñita: la primera iglesia que tuvo Chile nació en un cerro de Recoleta
La importancia de este monumento radica en su legado histórico como la primera construcción religiosa en Chile: fue Inés de Suárez quien, en 1545, mandó levantar una ermita en la cima del actual Cerro Blanco en honor a la Virgen de Montserrat. La ermita original no sobrevivió a los terremotos coloniales, pero la capilla que hoy se conoce como La Viñita, construida en 1834 en adobe con elementos neoclásicos, es Monumento Nacional desde 1990 y guarda una imagen de la Virgen que data de 1574.

El Cerro Blanco tiene una fuerte connotación religiosa: los pueblos originarios lo llamaban Huechuraba y lo utilizaban como centro ceremonial, y en la ladera norte se puede apreciar el mayor complejo de piedras tacitas en América, hendiduras talladas en las rocas que se utilizaban para moler semillas de peumo. La capilla queda a los pies del cerro, en la esquina de Recoleta con Santos Dumont. Antes o después de visitarla, vale subir el cerro, que tiene senderos abiertos al público.
Cómo llegar: Desde Baquedano (Línea 1 o 2), 15 minutos caminando por Avenida Recoleta hacia el norte.
Catedral Metropolitana: donde dos papas iniciaron su visita a Chile
El templo más importante de la Iglesia Católica en Chile, ubicado frente a la Plaza de Armas, fue la primera parada de Juan Pablo II al llegar a Santiago en 1987 y también la de Francisco en 2018. Visitantes de Tripadvisor describen que “entrar a la Catedral es respirar paz y armonía, un lugar de quietud que te transporta al pasado, en cada centímetro de su construcción”. Su programación de Semana Santa incluye meditación del Viernes Santo, adoración a la Santa Cruz y Vía Crucis.

Cómo llegar: Metro Línea 5, estación Plaza de Armas. Entrada gratuita.
Basílica de La Merced: el órgano más grande de Chile y el primer carillón de Santiago
La Orden de La Merced fue la primera congregación católica que llegó al territorio nacional, junto a Pedro de Valdivia en 1541. El propio gobernador le encargó a los Mercedarios el cuidado de la Virgen del Socorro, la primera imagen católica que llegó al país. El templo actual, cuya construcción comenzó en 1735, fue terminado por Joaquín Toesca, el mismo arquitecto italiano detrás del Palacio de La Moneda y la Catedral.

Su interior justifica detenerse: en la torre izquierda hay un carillón de 25 campanas de bronce proveniente de Hannover, inaugurado en 1928 y primero de su tipo en Santiago, y el templo posee además el órgano más grande de Chile. En el templo están sepultados personajes clave de la historia del país, entre ellos la propia Inés de Suárez y su esposo Rodrigo de Quiroga. Un lugar donde la historia de Chile está literalmente enterrada bajo el piso.
Cómo llegar: Mac-Iver 341, esquina Merced. Metro Santa Lucía (Línea 1). Entrada gratuita. El Museo La Merced cierra durante Semana Santa.
Iglesia San Agustín: la historia del Cristo que sobrevivió al terremoto con la corona al cuello
La construcción del templo actual data de 1608, siendo esta la segunda iglesia más antigua de Chile después de la de San Francisco. En su interior se encuentra la primera imagen tallada de Cristo del país, conocida como el Cristo de Mayo, que dio origen a una procesión que se constituye como la tradición más antigua del país.
La historia que rodea a esta imagen es, posiblemente, la más perturbadora del centro histórico: el terremoto del 13 de mayo de 1647 destruyó Santiago y la iglesia de los Agustinos. Solo quedó en pie la cruz del Señor de la Agonía, con la corona de espinas desplazada inexplicablemente desde la cabeza hacia el cuello. Un visitante de Tripadvisor lo resume con precisión: “sin ser creyente, no resisto la tentación de ingresar a esta hermosa iglesia. Todo ese mito del Cristo de Mayo me resulta atractivo para observar esa imagen con esa expresión tan dramática del Cristo con su corona de espinas al cuello".

Esta escultura causó tal impresión en Catalina de Los Ríos y Lisperger, conocida como La Quintrala, que solicitó ser enterrada en esa iglesia y donó importantes sumas de dinero que permitieron reconstruirla.
Cómo llegar: Estado 180, esquina Agustinas. Metro Universidad de Chile (Línea 1). Entrada gratuita.
Iglesia San Francisco: el edificio más antiguo de Santiago lleva en pie desde 1618
La Iglesia de San Francisco es la edificación más antigua de Santiago, cuya construcción comienza en 1572. Sus muros son los más antiguos de los que se tiene registro, habiendo resistido más de 15 terremotos. Es, además, el único inmueble que sobrevivió al terremoto de 1647, que destruyó prácticamente toda la ciudad. Ha soportado el paso del tiempo, terremotos, reconstrucciones y transformaciones urbanas durante más de cuatro siglos.

Visitantes que la conocen por primera vez coinciden en que “por fuera no dice nada, pero por dentro es bellísimo, con una mística especial, tal vez producto de la iluminación dada por claraboya en el techo y las imágenes de los santos.” Al costado funciona el Museo de Arte Colonial de San Francisco, que conserva 42 lienzos sobre la vida de San Francisco elaborados en Perú en 1684, y la medalla y diploma del Premio Nobel de Literatura de Gabriela Mistral.
Cómo llegar: Alameda 834. Metro Santa Lucía o Universidad de Chile (Línea 1). Entrada gratuita al templo; el museo tiene valor de entrada.
El orden sugerido para la ruta: La Viñita → Catedral Metropolitana → Basílica de La Merced → Iglesia San Agustín → Iglesia San Francisco. Las cuatro últimas son caminables entre sí en menos de 15 minutos. La Viñita requiere metro aparte y puede visitarse por la mañana antes de bajar al centro.








