
A pocos minutos de las populares playas de la Región de Valparaíso, existe un santuario de biodiversidad que muchos turistas pasan por alto, ya que su atención está centrada en las dunas o en los restaurantes del sector.
Conocido como el Humedal de Concón, el Parque Ecológico La Isla se presenta como un respiro necesario dentro de lo urbano que pueden ser las comunas costeras de la V Región. Este recinto natural permite desconectarse a través de paisajes verdes y un río que se une con el agua del océano.

Biodiversidad, senderos y más: Esto ofrece el Humedal de Concón a sus visitantes
El principal atractivo de este espacio es su impresionante riqueza biológica. Según información de la Municipalidad de Concón, el humedal es hogar de más de 70 especies de aves, entre ellas el Cisne de Cuello Negro, Garzas Cuca, Sietecolores.
El recorrido está diseñado para ser autoguiado a través de senderos que permiten proteger la flora nativa. En tanto, la Red de Observadores de Aves de Chile (ROC) indica que este paraíso natural es considerado un “hotspot para el birdwatching”, es decir, un lugar destacado por ser un punto de alta concentración de especies.
Además de la flora y la fauna, el Parque Ecológico de La Isla ofrece miradores que brindan una panorámica única de la desembocadura del río en el océano, convirtiéndolo en un lugar “instagrameable” para capturar el atardecer sobre el Pacífico.

Ubicación y horarios para visitar el Parque Ecológico La Isla
Para quienes deseen planificar su visita a este paraíso oculto de la V Región, deben saber que el acceso al Parque Ecológico La Isla se encuentra en el sector norte de Concón, específicamente a un costado del Puente Colmo (Ruta F-30-E), antes de cruzar hacia la zona de Quintero.
Respecto a los horarios de apertura y cierre, este recinto de entrada liberada funciona generalmente de martes a domingo, desde las 09:00 hasta las 18:00 horas, según indica el municipio del sector.
Asimismo, es importante mencionar que, al ser un ecosistema protegido, está prohibido el ingreso con mascotas, el uso de drones o realizar ruidos molestos que puedan perturbar el hábitat de las aves que allí residen.







