Desde hace ya varios años que pagar el mes de garantía se ha vuelto prácticamente un requisito a la hora de arrendar una propiedad. Este monto está sustentado en que el propietario, bajo cualquier eventualidad podría necesitar este monto, ya sea para reparaciones de daños o saldar cuentas impagas de algún servicio básico. Sin embargo, hay diferentes factores a tener en cuenta para evitar malos entendidos o estafas en el futuro.
A continuación te contamos qué aspectos debes considerar al aceptar esta garantía.
¿En qué fijarte antes de aceptar el pago del mes de garantía?
Está sujeto a un contrato
Si bien el mes de garantía no está reglamentada, es totalmente legal, pero para evitar desconocimientos del pago u otros conflictos, asegúrate que este monto esté respaldado en un contrato.
También, debes tener en cuenta que se debe pagar justo al momento de firmar este documento.
No es una reserva
Los propietarios o corredores de propiedades no pueden utilizar el mes de garantía como una reserva, porque bajo ninguna circunstancia lo es. En caso de que se quiera hacer la reserva, también deberá estar estipulado en el contrato.
Se incluye en el primer pago
Es recomendable abonar el mes de garantía junto al pago de la primera mensualidad y de ser necesario, el porcentaje de la corredora de propiedades.
Debe ser devuelta
Esta suma debe ser devuelta una vez que la vivienda sea entregada. Eso sí, siempre y cuando la propiedad esté en buenas condiciones. En caso contrario el arrendador podrá descontar de la garantía el valor de daños o cuentas pendientes, como gastos comunes o servicios básicos.