
Luego de una semana, el volcán Etna, ubicado en la isla italiana de Sicilia, volvió a erupcionar, causando una nube de ceniza volcánica que hasta ahora ha alcanzado 12 kilómetros de altura y 10 kilómetros de extensión.
La lava se concentró alrededor del cráter en la ladera sureste de la montaña y hasta ahora no se han reportado personas heridas ni fallecidad, según informó el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia el lunes. Eso sí, debido a la gran nube de humo, el aeropuerto de Catania debió detener temporalmente su actividad, la que ya ha sido restablecida.
Cabe destacar que se trata de uno de los volcanes más activos de Europa y el mundo. De hecho, se calcula que lleva 500.000 años de actividad eruptiva.








