
"Amigos viene marzo y mi campeón arranca con sus terapias". Ese fue el mensaje que colgó en redes sociales el portero de Santiago Morning, Franco Cabrera, quien quiso visibilizar el proceso que lleva constantemente para recaudar fondos y así pagar los gastos que conlleva la condición de su sobrino, Salvador.
El meta lleva mucho tiempo contactándose con sus colegas en el fútbol para darle una mano económicamente a su hermana, quien junto a su pareja financian por todos los medios el tratamiento de su hijo, que fue diagnosticado con trastorno del espectro autista (TEA).
El último que colaboró con esta causa es Omar Carabalí, guardameta que se puso con una camiseta de Colo Colo autografiada por todo el plantel del "Cacique" y de esa forma ser subastada entre los hinchas.
Además de resaltar que para su familia este hecho no es un drama, destaca que regularmente se olvida que no todos los futbolistas pueden solventarse económicamente solo por el hecho de tener una carrera profesional, y hace un llamado a la reflexión sobre esta temática. "No sé cuántos seremos a nivel de fútbol chileno, pero de todo el universo solamente los que tienen la vida asegurada son los de élite", le confesó en diálogo con En Cancha.
Realizaste una publicación en redes sociales sobre la camiseta que pudiste obtener con el jugador de Colo Colo Omar Carabalí, ¿de qué manera se gestó todo esto?
Todo arranca por este mismo tema: mi sobrino tiene tiene el trastorno espectro autista. De ahí como familia siempre nos organizamos para recaudar fondos ya que esta enfermedad no tiene cobertura. Me he comunicado con diferentes jugadores que he conocido por intermedio del fútbol. Antes me pasaron camisetas Diego Sánchez, Brayan Cortés, Diego Carrasco, que estuvo en la U o Sebastián Galani. Esas las subasté vía Twitter y de esa forma se hacen fondos.
Entiendo que el agradecimiento al portero de Colo Colo es enorme…
La que Omar Carabalí me pasó se fue super rápido y agradecido con ellos de que puedan colaborar con esta ayuda que es para mi sobrino. Ahora también me pasará una camiseta Sebastián “Zanahoria” Pérez, entonces siempre agradecido.
¿Cómo afronta el grupo familiar completo esta situación?
Mi hermana y su pareja hicieron todas las gestiones para llevarlo a diferentes centros médicos para tener el diagnóstico concreto de que tiene TEA. De ahí en más nos organizamos como familia para ayudarlo. Él tiene que ir a las consultas dos veces a la semana y salen 35 mil pesos cada una, que para una familia normal es una locura.
¿De qué forma compatibilizas tu alegría por vivir día a día tu carrera de futbolista con la preocupación por buscar lo mejor para tu sobrino?
Va todo de la mano. Para nosotros no es un drama lo que vive Salvador. El tema del fútbol me ha ayudado muchísimo por los contactos y toda la gente que uno conoce, de los equipos grandes especialmente o de diferentes clubes. He hecho rifas y subastas de camisetas para generar fondos y eso me pone feliz porque sé que el fútbol abre muchas puertas.

Regularmente se piensa que el futbolista tiene la vida asegurada económicamente, pero en la realidad no es tan efectivo. ¿Qué explicación le das a esa idea colectiva que existe?
La gente se equivoca al pensar que todos los futbolistas son solventes económicamente. No sé cuántos seremos a nivel de fútbol chileno, pero de todo el universo solamente los que tienen la vida asegurada son los de élite, los que juegan en Europa o mayormente hacen la carrera allá, como Arturo Vidal, Claudio Bravo o la generación dorada en pleno. Los demás, somos trabajadores y obreros del fútbol, como lo he sido siempre. Nos da para vivir de buena forma, darnos nuestros gustos o si somos inteligentes asegurar algunas cosas, pero de ahí en adelante el futbolista del medio nacional terminando su carrera tendrá que seguir trabajando o buscar estudiar. A la larga, rompiéndose la burbuja como se dice, pasamos a ser una persona común y corriente, buscando vivir con lo que podamos. Por lo mismo uno trata de gestionar con la gente del fútbol y mis colegas para que a mi sobrino no le falte nada.
Como tú nombras, el fútbol ha facilitado de cierta manera recaudar fondos, pero para los padres de otras familias debe ser igual o quizás más complejo todavía...
El proyecto de Ley de Autismo busca promover y garantizar la atención médica y social de los niños. Entonces lo que se busca con esta ley es poder ayudar a personas y cuidadores de las terapias. Mi familia ha ido a marchas para que este tema se concrete, porque como dije es super complejo llegar al diagnóstico del autismo. Muchos papás pasan por muchos profesionales donde el diagnóstico no es claro. Es decir, todo es muy angustiante. Se busca que esto sea cubierto y que todos tengan derecho a un buen tratamiento y no solo sea para algunos. Nosotros intentamos siempre sacarlo adelante con las terapias y que él tenga la mejor vida posible en base al amor y al cariño que le damos.








