Juan Manuel Aróstegui fue cruzado en 2006. Proveniente de Malasia, el exdelantero se convirtió en flamante refuerzo de Universidad Católica, club al que pudo defender tan solo un semestre, anotando 5 goles en 10 partidos.
Ahora, ya con 45 años en el cuerpo, le dedica su vida a Sportivo Belgrano, un modesto club de San Francisco, Córdoba, que milita en la tercera categoría del ordenamiento futbolístico trasandino.
“Fui presidente por 4 meses y medio. Me tomó por sorpresa”, le cuenta a En Cancha.
¿Qué pasó? En un fallo histórico en 2022, al otro lado de la Cordillera la justicia decidió meter preso por cuatro años al entonces mandamás, Pablo Esser, pues se acreditó que tenía negocios con la barra brava, que más encima incluía tráfico de estupefacientes.
“Me hice cargo de la noche a la mañana, casi sin pensarlo mucho. Complicada situación, porque no era lo mío. Me capacité siempre en lo deportivo, no en lo político ni dirigencial”, cuenta Aróstegui, que hoy, con el ambiente más calmado, pasó a encabezar la Secretaría Técnica de la institución.
“Fui hincha desde chico de este club, es el equipo de mi ciudad, es mi casa, mi vida. Trabajo para llevar al equipo donde tiene que estar, y todo es por amor al escudo, porque acá no se gana plata”, recalca.
-Y también eres entrenador, Juan Manuel, ¿no?
-Sí, me recibí de técnico también. No he tenido la posibilidad de dirigir todavía porque me retiré en mayo de 2018, y luego me tomé seis meses para ver si podía jugar un año más, pero no se dio. Luego, en febrero de 2019, Sportivo Belgrano me abrió las puertas para trabajar, pero como coordinador de las formativas. Me gustó para agarrar experiencia, y estuve a punto de dirigir ahí en un interinato, cuando el técnico de Primera estaba en la cuerda floja, pero después vino la pandemia y se cortó esa chance.
-¿Pero sigue el bichito por dar instrucciones al borde de la cancha?
-Yo tenía pensado dirigir, pero es lo que te digo, a veces la vida te lleva para otros lados. Hoy estoy en la secretaría técnica, que está bien también, porque igual me capacité en gestión deportiva.
-¿Y si surgiera una posibilidad de dirigir en Chile?
-Mira... Chile siempre es tentador, esa es la verdad.
-Pero...
-Es que estoy hoy en otras funciones, en otro momento de mi vida. Mis hijos tiene 19 y la nena 16, entonces es difícil. Si me ofrecen trabajo en algún lado, ya sea como coordinador o técnico, es difícil, porque sería como volver a emprender desde cero y viviendo la misma vida que tuve como futbolista, pero ahora con una familia armada.
-Lo descartamos de los planes, entonces.
-Hoy no lo estoy pensado. Ahora, obviamente uno vive del deporte y siempre tiene las orejas atentas y los ojos abiertos para escuchar cualquier tipo de propuestas, pero hoy no pienso en eso. Me dedico a lo mío. Trato de ayudar al club, que es chico si lo comparo con la Universidad Católica u otro equipo de Primera en Argentina. Hoy necesito aislarme, estoy en ese momento de transición y vivo de mis emprendimientos personales (gimnasio y canchas sintéticas).