Jorge “Chupete” Guajardo vuelve al fútbol chileno. Recordado por formar parte de la Generación Dorada de Palestino y defender durante años la camiseta de Deportes Valdivia, el delantero de 31 años fue presentado como nuevo jugador de Gasparín FC.

El equipo de Tercera División B buscaba experiencia en el ataque y, por lo mismo, se puso en contacto con el canterano de la tienda árabe, quien fue presentado durante la semana pasada a través de redes sociales.

Luego de ser confirmado como nuevo refuerzo de Gasparín, Chupete Guajardo habló con En Cancha y entregó detalles de cómo se dio este regreso al fútbol chileno, después de cuatro años (su último club fue Deportes Valdivia en 2021).

El atacante recordó cómo fueron sus inicios en Palestino, lo que significó esa generación de 2012 y las expectativas que tiene este año en el cuadro de El Bosque, que se ilusiona con estar en el profesionalismo.

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El delantero de 31 años pasó por Palestino, Valdivia, San Marcos, Puerto Montt e Iberia.
Chupete Guajardo El delantero de 31 años pasó por Palestino, Valdivia, San Marcos, Puerto Montt e Iberia.

-¿Cómo fueron tus inicios en Palestino?

-Empecé a los seis años, siendo que en el club no habían niños de esa edad. Me hicieron entrenar y jugar con las categorías más grandes. Después, cuando se formó la categoría de mi edad, tampoco me bajaron a jugar con los más chicos; estuve con los más grandes siempre. Me ayudó harto eso.

-¿Eso fue por físico o por condiciones futbolísticas?

-No, la verdad es que por el porte no, porque nunca he sido alto, siempre bajo. Así que por eso yo creo que fue por las condiciones que tenía. Me tenían siempre en las categorías más altas, incluso jugué en categorías en las que eran dos años más grandes que yo.

-¿Cómo recuerdas ese paso por Palestino?

Ese fue un lindo paso realmente; siempre le he tenido mucho cariño a Palestino por todo lo que viví ahí. Fueron todos mis inicios y estuve hasta los 21 años. Hubo altos y bajos, pero muchas experiencias buenas realmente.

-¿A qué te refieres con altos y bajos?

-Netamente cosas de fútbol. El tema del peso siempre ha influido harto, porque soy de contextura ancha y gruesa, entonces había hartos retos, si juego o no juego, y ahí tuve unos problemitas, pero siempre fue por ese tema.

-¿Te costó mucho llevar una dieta?

-Sí, la verdad es que siempre he sido bueno para comer, así que sí me costó harto. Hasta el día de hoy realmente, siempre ha sido un problema. No comía mucha comida chatarra, pero comía un poco y subía tres kilos (risas).

-Estuviste en la generación dorada de Palestino, en 2012. Estaban Paulo Díaz, Darío Melo, Alejandro Contreras, entre otros. Eran imbatibles...

-A ese equipo no le podía ganar nadie, incluso los partidos más difíciles los ganábamos 3-0, 4-0. La mayoría de esa edad llegaron al profesionalismo.

-¿Sigues teniendo contacto con ellos?

-No, la verdad es que no sigo en contacto con ninguno. Ahí se terminó el lazo; algunos andan por acá, otros por allá y son pocas las amistades que quedan en el fútbol. Eso pasa en el club. Han pasado muchos años.

-Debutaste en Palestino y luego fuiste a Valdivia, tu primera experiencia fuera de Santiago

-Sí, en Valdivia estuve tres temporadas. La primera vez que fui fue a los 18, más o menos. Valdivia estaba peleando el descenso y me llevan para las últimas fechas; faltaban como 6. Llegué y, gracias a Dios, hice goles en todos los partidos. Ganamos los últimos partidos y Valdivia no descendió. Luego volví a Palestino, estuve un año y nuevamente me piden desde Valdivia. Salí goleador del torneo, ascendimos y fue una muy linda experiencia.

-¿Costó la adaptación?

-La primera vez que salí en Valdivia tuve que hacer un trámite al centro. Salgo y se pone a llover, y típico de santiaguino que llueve y uno se esconde. Allá la gente caminaba como si nada, todo normal. Es muy distinto, pero una linda ciudad para conocer y vivir.

El delantero de 31 años fichó por Gasparín de Tercera División B
Chupete Guajardo El delantero de 31 años fichó por Gasparín de Tercera División B

De repartidor al regreso a las canchas

-Respecto a tu presente, estuviste un largo tiempo sin jugar fútbol

-Sí, llevo como 5 o 4 años realmente sin entrenar. Juego en el barrio y esas cosas, pero nada más.

-Ahora fichaste en Gasparín, de Tercera División B, ¿cómo se dio ese fichaje?

-Fue algo inesperado. Yo me iba a trabajar y de repente me habla el ayudante de Gasparín y me dice: “Hola, Chupete, ¿cómo estás?”, y es el mensaje que uno nunca espera que llegue después de dejar el fútbol por un largo tiempo. Me dice: “sabemos que llevas harto tiempo sin jugar y queríamos ver si querías tener nuevamente la oportunidad en el fútbol, ayudarte en eso y si te gustaría complementar en el tema del plantel”.

Yo iba por la carretera. Abro el mensaje, me tiré a la orilla y lo primero que hago es llamar a mi señora. Y yo casi llorando le digo “amor”, y le corto. Me llamaba y me llamaba, pensaba que me había pasado algo, y casi llorando le digo: “Me quieren dar la oportunidad de volver a jugar, estoy ansioso, el corazón me late a mil, no sé qué responder, no sé nada. Yo quiero, pero tengo responsabilidades, tengo dos hijos”. Y me dice: “Si quieres, hagámoslo, yo te acompaño, vemos qué hacemos, pero vamos para adelante”. Y ese día me reía solo, les conté a todos, fue algo que nunca pensé que volvería a pasar.

-¿A qué te estabas dedicando?

Yo trabajaba en CIC (artículos de hogar), repartiendo a domicilio, y jugando los fines de semana.

-¿Ya estás entrenando con el equipo?

-Llevo varios días entrenando. El primer día no me podía ni las piernas (risas). Después de tanto tiempo sin entrenar, no sabes cómo estaba, para el gato.

-¿En tu mente ya estabas retirado?

-Sí, ya había colgado los zapatos. No tenía opción ni esperaba algún llamado. Pero imagínate, firmo por Gasparín un lunes, pasa una semana y me llama un dirigente de Lota Schwager. No sé si fue coincidencia, si se habrá comentado algo, pero me llaman porque sabían que no estaba jugando.

-¿Y en estos cinco años fuera del profesionalismo, no tuviste otro llamado?

-Nada. Ahora llegaron las llamadas.

-¿Cuáles son tus expectativas para este año?

Lo primero es rendir futbolísticamente, apoyar lo que más se pueda al club, hacer varios goles, que es lo que realmente espero y anhelo para terminar el año de la mejor manera. Si Dios quiere, salir campeón y tener algo mejor.

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