
A más de alguno sorprendió el nuevo destino de Óscar Opazo tras su salida de Colo Colo. Y es que el lateral formado en Santiago Wanderers cruzó la vereda en la Quinta Región y se transformó en flamante refuerzo de Everton para este 2026.
Más allá de las opiniones propias de si al hincha le parecen o no este tipo de traspasos, lo cierto es que jugar en clubes archirrivales cada vez se vuelve más común en el fútbol chileno, pues solo este 2026 se dieron los casos de Juan Martín Lucero y Octavio Rivero en la U, los que firmaron en los azules pese a que en su pasado vistieron la blanca de Colo Colo.
¿Se volvió normal? ¿Está bien? ¿Se pierde identidad? Para responder estas y otras interrogantes, en En Cancha hablamos con Franco Ragusa, actual volante de Concón National que es viñamarino de nacimiento, y por ende, también hincha acérrimo de los Ruleteros.

“Los futbolistas tienen que hacer su trabajo”
“Yo creo que las rivalidades siempre van a estar y me parece que es súper bueno. La llegada de Óscar Opazo a Everton es muy buena porque es un tremendo jugador. Hoy la gente tiene que entender que los futbolistas tienen que hacer su trabajo y a veces la oportunidad no está en el lugar que uno quiere o donde uno se formó”, comenzó diciendo el mediocampista de 33 años.
“No se debería mirar como algo negativo que un jugador pase al archirrival, excepto ciertos casos. Siempre pongo el ejemplo de que Jaime Valdés a la U o Johnny Herrera a Colo Colo no sería posible. Hay un límite”, agregó.
Con el corazón completamente pintado de Oro y Cielo, las siguientes preguntas después de lo anterior caía de cajón para el nacido y formado en el equipo de la Ciudad Jardín. ¿Te llamó Wanderers alguna vez? ¿Habrías ido?
“Sí, tuve alguna posibilidad, conversé con la gente, pero no se concretó. Yo me siento identificado con Everton porque fue el equipo que me formó, pero al final uno vive del fútbol. Si hay un equipo interesado, uno tiene que estar abierto a escuchar. La intención de seguir vigente es súper importante, más allá del cariño que uno tenga”, afirmó.
“Yo siempre lo he dicho: soy hincha de Everton, veo los partidos, estoy pendiente cada fin de semana. Pero si el día de mañana se presentan otras posibilidades, uno tiene que escuchar, porque no es solo sentimiento”, completó.

“El problema es un poquito más de fondo, no es un tema de jugadores”
El mundialista Sub 20 también aprovechó el momento para referirse al presente de los guata amarilla, escuadra que se transformó en la primera de la campaña en curso en despedir a su entrenador tras los malos resultados de Javier Torrente.
“La gente que trabajó en el club ha ido cambiando un poco, pero sigue esa conexión con el equipo viñamarino. Estoy pendiente de su presente y efectivamente hoy no es tan bueno”, dijo antes de depositar toda su confianza en plantel actual.
“Tienen una calidad de jugadores muy grande. Yo creo que el problema es un poquito más de fondo, no es un tema de jugadores ni de cuerpos técnicos, quizás hay algo un poco más agudo”, cerró.








