
Juan Ignacio Duma vive un momento de introspección y trabajo silencioso. Instalado en Concepción, el atacante tomó la drástica decisión de no firmar por ningún equipo a principios de 2026.
Tras su salida de Santiago Wanderers, donde jugó su último partido el 9 de agosto, frente a Deportes Copiapó por el campeonato de la Primera B, el argentino nacionalizado chileno priorizó sanar una lesión que se complicó más de la cuenta.
En conversación con En Cancha, Duma aborda su presente entrenando por su propia cuenta, el “mea culpa” por jugar lesionado en Valparaíso y su hoja de ruta para volver a jugar el segundo semestre.
El presente de Juan Ignacio Duma: “No me sentía apto para competir”
- ¿En qué situación te encuentras hoy tras tu salida de Santiago Wanderers?
Estoy en Concepción. Mi señora es de acá, así que estamos instalados mientras termino de recuperarme. Por ahora estoy sin club; no pude firmar con nadie antes porque no me sentía apto para competir. Esa es la única razón por la cual no he fichado en ningún equipo.

- ¿Está totalmente descartado que juegues en esta primera mitad del año?
Sí, esa es la idea. Fue una decisión familiar. Mi hija entró al colegio acá y era muy apresurado tomar una oferta a última hora sin estar al 100% físico. Decidimos esperar a mitad de año para volver con todo.

- ¿Qué tan difícil fue aceptar este “parón” de seis meses en tu carrera?
No fue tan difícil porque la realidad era que no podía jugar. Podría haber firmado por cumplir, pero el equipo que me contratara no me habría podido usar de inmediato. Tuve una operación que no era compleja, pero surgieron complicaciones posteriores que alargaron todo el proceso de recuperación.
- ¿Cómo estás hoy anímica y físicamente?
Bien, disfrutando de cosas que el fútbol a veces te quita, como compartir tiempo con mi hija. Pero sigo enfocado: entreno con profesionales aptos para llegar en perfectas condiciones a la segunda parte del año.
- ¿En qué etapa de la rehabilitación estás actualmente?
Estoy yendo a entrenar a Chillán tres veces por semana con el kinesiólogo de Ñublense. Ya estoy en la etapa final: trabajos en cancha con pelota, velocidad, coordinación y saltos. El objetivo es llegar a un club y jugar de inmediato, sin transiciones.
Su autocrítica, el apoyo de su familia y volver a jugar el segundo semestre
- ¿Cuánto influyó tu familia en la decisión de frenar la actividad?
Mucho. Mi señora fue quien me hizo aterrizar. Ella me decía que siempre pienso más en el resto que en mí. En Wanderers jugué muchas veces no estando al 100% y me entregué más de la cuenta; eso me terminó pasando la cuenta con la lesión. Pensé más en el grupo que en mi propia salud y hoy lo estoy pagando. Por eso ahora no nos apresuramos: una recaída sería fatal.
- ¿Tu prioridad para el segundo semestre es seguir en el fútbol chileno o mirar al extranjero?
A principio de año hubo opciones de afuera y de acá, pero no estaba disponible. Mi intención hoy es quedarme en Chile, sobre todo por la estabilidad de mi hija. Pero si sale una oportunidad buena en el extranjero, se analizará en conjunto con la familia. Hoy, la primera opción es el mercado local.








