
Pocos futbolistas pueden jactarse de haber defendido las camisetas de dos de los clubes más grandes del fútbol chileno y, además, haber gritado campeón en ambos.
Andrés Vilches pertenece a ese selecto grupo. Formado en Huachipato, donde logró brillar durante la temporada 2014, el delantero dio el gran salto de su carrera para sumergirse en el exigente mundo de Colo-Colo.
Un traspaso que, según confiesa hoy a sus 34 años, lo enfrentó a la vertiginosa realidad de la exposición y a una madurez que tardó en llegar, pero que de igual forma le permitió cumplir el sueño de su infancia.
Sin embargo, el recorrido del actual atacante de Unión Española no estuvo exento de decisiones complejas y momentos difíciles. En conversación con En Cancha, el artillero revivió lo que fue su paso por Colo-Colo y lo que significó “cruzar la vereda” para fichar por Universidad Católica.
Hoy, completamente asentado en Santiago junto a su familia y enfocado en los objetivos que se trazó en Santa Laura, el atacante mira el presente con la tranquilidad de quien ya lo ha vivido todo en la cancha.

-¿Qué significa para ti Huachipato?
-Huachipato es el club que me formó. Si bien ya cambió de dirigencia y de dueños, en el momento en que yo estaba pertenecía a la empresa CAP Acero y se preocupaban mucho de nosotros. Éramos chicos y nos daban plata para los pasajes para no faltar a los entrenamientos, nos daban alimentación sabiendo que nosotros viajábamos casi una hora con mi hermano. Creo que eso es importante para el crecimiento de cada jugador: que no solo se preocupen de lo que uno pueda rendir en la cancha, sino de la formación y de enseñar valores. Huachipato tiene muy bien marcado eso.
-Cuando te consolidaste en Huachipato lograste dar el salto a Colo-Colo. ¿Fue muy drástico el cambio?
-Fue un cambio grande en todo sentido, porque uno venía del sur, de una ciudad que en ese momento era más pequeña, y no sabía cómo iba a ser Santiago. Es complicado si vienes solo y no sabes el peso de lo que significa Colo-Colo. Es un mundo totalmente distinto, donde vas por la calle y te reconocen. Creo que eso hay que saber manejarlo. En mi momento me faltó un poco de eso, madurar. Perdí años de poder consagrarme y cuando ya lo quise hacer fue tarde, pero me quedo con el sueño cumplido de jugar en un equipo tan grande y salir campeón, que es por lo que uno lucha año a año.
-Estuviste varios años en Colo Colo y marcaste goles importantes. ¿Qué recuerdos te quedaron de tu paso por el club?
-Muchos recuerdos lindos que ahora aprecio. Tuvimos campeonatos, Supercopas que le ganamos a Católica donde también marqué, Copa Chile... Muchos recuerdos que en lo personal quedan en las medallas y en las fotos. Cuando uno ya no está jugando en un equipo grande, esas cosas se extrañan.
-¿Cómo crees que te recuerdan los hinchas de Colo Colo? ¿Te lo hacen saber en la calle?
-A veces sí y a veces no dicen nada. Yo creo que fui un jugador más que pasó, pero más allá de eso, lo que queda para mí es que pude cumplir el sueño de jugar ahí y salir campeón, que es lo que siempre soñé de niño porque toda mi familia es de Colo-Colo.
-¿Está la ilusión de volver o es una etapa cerrada?
-Para mí, ya cumplí ese sueño y no pienso más allá. Estoy enfocado en Unión, que es un equipo grande y donde tenemos todo para lograr el objetivo. Estoy pensando en eso, en cuidarme, en hacer una buena segunda rueda y lograr el objetivo grupal que nos propusimos a principio de año.

-¿En su momento costó tomar la decisión de cruzar la vereda y llegar a la UC?
-No, no me costó mucho porque en ese momento yo venía de una lesión larga y Pablo Guede me comunica que voy a ser el tercer delantero, que van a traer a otro. Mi representante empezó a buscar opciones y gracias a Dios se abrió esa puerta de Católica. En ese momento la UC venía pasando por una situación complicada, no estaba clasificando a torneos internacionales y solo jugaba el torneo local, así que no lo pensé dos veces. Sabía todo lo que conllevaba pasar de un equipo grande a otro, pero gracias a Dios terminamos ese año saliendo campeones, conmigo marcando un gol en el último partido y también anotando en un partido muy cerrado contra la U de Conce.

-¿Sufriste algún insulto de los hinchas por cruzar la vereda?
-Sí, se sufre, pero gracias a Dios nunca tuve un problema de frente. Siempre lo típico por redes sociales: te mandan mensajes o comentan cosas, pero es parte del fútbol, ellos defienden a su equipo y es entendible. Gracias a Dios pudimos terminar ese campeonato saliendo campeones y ya después todos se olvidaron de dónde comencé el año gracias a los goles.
-Haciendo un repaso de lo que ha sido tu carrera, ¿cuál crees que fue tu “prime”?
-Yo creo que en Huachipato, cuando salí goleador de la Copa Sudamericana (2014), y en Unión La Calera (2020), el año que peleamos el campeonato con Católica, hicimos un buen torneo internacional y terminamos clasificando a Calera a una Copa Libertadores por primera vez. Esa etapa fue muy linda.
-Por contraparte, ¿tuviste algún momento difícil en tu carrera?
-Sí, también tuve momentos complicados, no todo es lindo en el fútbol. En Palestino me costó estar siempre al cien por ciento; pasé mucho tiempo con una lesión en el isquiotibial que hizo complicado volver. También la forma en que salí de Calera en mi última etapa, que no me terminaron citando ni teniendo en cuenta por errores que cometí. Esas etapas fueron complicadas porque ahora que estoy más maduro me doy cuenta de que desaproveché muchas oportunidades. Cuando uno pasa los 30 años, se terminan los campeonatos y cuesta que tu nombre llegue a algún equipo, ahí te vas dando cuenta de que regalaste muchas cosas. Pero por algo pasan las cosas. Soy consciente de que mientras haga las cosas bien ahora, todo va a estar bien.
-¿Te quedó alguna espinita clavada en tu carrera?
-En lo personal, cuando tuve la oportunidad de salir al extranjero y no se pudo concretar. Esa fue la espinita que me quedó pendiente. El resto no; pude cumplir mi sueño de jugar en la Selección, de estar en las Clasificatorias, de jugar en equipos grandes y salir campeón. Estoy contento con mi carrera, sabiendo que aún queda para seguir logrando cosas.
-¿Se puede saber qué equipos del extranjero te buscaron concretamente?
-Cuando estaba en Huachipato tuve una reunión en Santiago con gente del New York City de la MLS, justo el año que terminé yendo a Colo-Colo. Y después, cuando ya estaba en Colo Colo, hubo una opción de ir a Portugal, pero el club en ese momento no me dejó salir porque el equipo que me vino a buscar terminó descendiendo ese año. Esas dos opciones son las que recuerdo que fueron concretas.
-¿Te nubla o te remece mucho la mente ser tentado por tantos clubes?
-Sí, creo que te da mucha ansiedad y mucha incertidumbre saber qué vas a hacer. En mi etapa en Huachipato tuve los típicos temas de sueldo, de querer mejorar las condiciones de trabajo, algo que creo que es importante. Si tú haces las cosas bien, y sobre todo en ese tiempo en que yo venía de las inferiores del club, mereces un mejor trato en el sentido de mejorar las remuneraciones, y en ese momento no me lo estaban dando. Cuando vienen estos equipos grandes, a uno al tiro se le abren los ojos y le dan ganas de dar el salto. Pero al final todo se solucionó; cuando terminó el año estaba tranquilo, sabiendo que si seguía en Huachipato iba a estar contento, y si daba el salto, mejor aún. Gracias a Dios se pudo dar ese salto y terminé de la mejor forma con el club, bajo los términos que habíamos hablado.
-¿Cuál es el partido que más recuerdas de tu carrera?
-El que más recuerdo es cuando debuté con la Selección Chilena ante Venezuela en las Clasificatorias. Después hay muchos otros en el fútbol: uno con Unión La Calera ante Liga de Quito donde salí elegido el jugador del partido y tengo el premio guardado, y el gol con Ñublense a Aucas en el último minuto, que significó el primer triunfo de Ñublense en la Copa Libertadores. Creo que esos son los partidos que más recuerdo en estos momentos.
-¿Y en ese sentido, cuál ha sido el gol que más has celebrado?
-El que le hice a la Universidad de Concepción jugando por Católica, y el que le anoté a la UC con la camiseta de Colo Colo en la Supercopa. Esos dos. También uno de los que más me gusta es uno que le hice de chilena a Católica jugando por Huachipato. Esos tres los recuerdo mucho.
-Tienes 34 años. ¿Miras de reojo el retiro? ¿Te proyectas como entrenador?
-A corto plazo, mi foco está en prepararme bien para la segunda rueda. A futuro sí tengo pensado sacar el curso de entrenador. No quiero decir con esto que voy a dirigir en Primera División ni nada, porque en realidad me gusta mucho la formación. Me interesa la etapa formativa, ayudar a los niños, ya que hoy en día está muy complicado el crecimiento de ellos. En ese sentido tengo pensado hacerlo. Hasta el momento no miro el retiro, no quiero pensar en eso porque siento que me puede dar un “achaque”, como se dice. Prefiero disfrutar el momento, voy día a día y ahora estoy disfrutando lo que estoy viviendo, así que estoy feliz por todo.
-¿Piensas quedarte a vivir en Santiago o tienes en mente volver al sur?
-Me voy a quedar en Santiago. Estoy con mi mujer acá, ya estamos instalados en nuestra casa y eso es lo que siempre he querido: quedarme acá y seguir formando nuestra familia más adelante.







