Colo Colo espera cerrar este lunes a su próximo delantero para el curso 2026. Pese a que Damián Pizarro está esperando a que aprueben su llegada, todo indica que quien llegará al Estadio Monumental será Maximiliano Romero, atacante que pertenece a los registros de Argentinos Juniors, pero que se hizo un nombre en Chile el segundo semestre de 2025 con O’Higgins.
A sus 27 años, Romero está en busca de una revancha, pues luego de su temprana venta al fútbol holandés, y cargar con el peso de ser el futuro en delantera para Argentina, nunca logró consolidarse. Estuvo desde 2018 al 2022 en el PSV, pero la estadía fue terrible, retornando a Racing, en donde tampoco le fue bien.
En Argentinos Juniors (2024) tampoco logró brillar, por lo que fue prestado a O’Higgins para el segundo semestre de 2025. Fue aquí cuando comenzó a conquistar a Colo Colo, ya que en 13 partidos anotó siete goles y entregó dos asistencias, demostrando que tiene condiciones de sobra para destacar en el medio.
Los motivos del bajón de Maximiliano Romero
De hecho, lo anterior no es solo una intuición, sino que también es una opinión desde Argentina. Para conocer mejor al goleador que tiene en mente el Cacique, En Cancha conversó con Agustín Salto, periodista que se encarga de cubrir el día a día del Bicho en Argentinos Pasión.
“Creo que es clave que recupere el nivel que tuvo en Vélez (2016) y, especialmente, en uno de sus mejores momentos al inicio de su ciclo en Argentinos Juniors, cuando prácticamente todo lo que tocaba terminaba en gol. Con el paso de los meses, la situación cambió por completo: hoy no suma minutos y fue directamente descartado por el técnico. En los últimos partidos ni siquiera concentraba o integraba el banco de suplentes”, comenzó señalando.
Es en este contexto cuando el comunicador aprovecha de ahondar en los motivos que llevaron a Maximiliano Romero a dejar de ser ese delantero letal que prometía ser en su momento, sobre todo cuando llegó a Argentinos Juniors en 2024.
“Gran parte se explica por las lesiones que lo marginaron durante esta etapa en Argentinos. Aun así, es un centrodelantero que, si recupera la confianza, puede rendir muy bien. En un equipo como Colo Colo, uno de los más poderosos de Chile, debería funcionar a la perfección”, añadió Salto.
¿Cómo juega Maximiliano Romero?
Si bien muchos ya lo vieron en O’Higgins y otros en videos, Agustín Salto tuvo tiempo para describir el tipo de delantero que es Maximiliano Romero.
“Es un nueve con mucha jerarquía y técnica cuando tiene la pelota en los pies. No es un delantero que participe demasiado en tres cuartos de cancha como un segundo punta o un enlace, pero sí puede salir a pivotear. Su característica principal es el juego dentro del área: es ahí donde se siente más cómodo y donde marca diferencias. En algunas situaciones puntuales, como un contragolpe, puede recostarse por una banda, pero habitualmente lo vas a ver metido entre los dos centrales”, partió destacando.
Pero no solo eso, sino que cuenta con otras cualidades que le pueden ser útiles al Cacique: “Tiene una muy buena técnica, gana de cabeza, es corpulento y sabe aguantar de espaldas. Todo eso se nota rápido, y además es un jugador que ya conocen en el fútbol chileno. En Argentinos arrancó muy bien, con goles y buenas jugadas, trabajando mucho para el equipo y sus compañeros. Lamentablemente, su rendimiento fue de más a menos debido a una seguidilla de lesiones”.
Tras esta descripción, Salto comenta sobre el motivo por el que desde Argentinos Juniors se le buscó una salida, pese a sus innegables condiciones.
“Hubo momentos decisivos que marcaron su relación con la hinchada, como el partido ante San Lorenzo por los cuartos de final de la Copa de la Liga, cuando ingresó para la tanda de penales y falló el suyo. Desde ahí, el vínculo con el público se deterioró y su nombre terminó siendo resistido por los hinchas”, argumentó.
Por último, aprovechó de aclarar que “si logra continuidad, deja atrás las lesiones y suma minutos, es un delantero que puede hacer dos, tres o cuatro goles por partido y transformarse en un jugador muy peligroso de mitad de cancha hacia adelante".