
Ni en la peor de sus pesadillas los hinchas de Colo Colo imaginaban la manera en la que terminaron perdiendo el Superclásico en Macul. Universidad de Chile celebró en Pedrero gracias a un gol de Matías Zaldivia.
El ex Cacique aprovechó una pelota boteando en el área tras un tiro libre a favor y mandó el balón a las redes, silenciando por completo a las más de 38 mil almas que llegaron al Estadio Monumental.
En lo futbolístico, el encuentro fue bastante pobre de principio a fin, escaso de oportunidades para uno y otro lado, y con esto, también decepcionante, sobre todo por el lado de los locales que venían de tres triunfos en línea.

Los tres peores de Colo Colo en la derrota ante la U
Javier Correa
Comenzó bien el compromiso, luchando arriba, presionando alto y peleando cuanta pelota tuvo cerca, sin embargo, las ganas no lo son todo, hace falta también técnica y precisión, y de eso, hoy careció y mucho.
Que no le llegaron balones claros dirán algunos, es cierto, pero cuando el equipo se desesperó y llenó de pelotazos el área azul, Correa no ganó ni siquiera una pelota por aire. Sobre el final, le quedó una botando y apenas la agarró.

Tomás Alarcón
No logra encajar en el mediocampo del Cacique. De hecho, lo mejor que hace en cada partido, incluyendo este, es lanzar los tiros de esquina. Fernando Ortiz lo ha respaldado, quizás también por los resultados conseguidos por el equipo, pero lo cierto es que Álvaro Madrid está al asecho y todo indica que más temprano que tarde se hará de un lugar en el once.
Hoy en un partido pobre pasó totalmente inadvertido y junto con Correa, fueron privilegiados de ver en primera fila como Zaldivia se les anticipaba y marcaba el único tanto del partido.

Fernando Ortiz
El peor de todos en el Superclásico. El Tano no juega, ni tiene mucho que hacer una vez que el juez da el pitazo inicial, pero su equipo hoy no mostró nada, ni una sola idea de juego. Colo Colo careció de profundidad y cuando la cosa se puso fea con el gol azul, la desesperación lo llevó a meter a todos los jugadores de ataque que tenía sentados. Aunque, claro, nada cambió, pues no por incluir a seis delanteros las chances de marcar aumentan porque sí.
Caso aparte sus declaraciones post partido, en las que culpó de frentón al arbitraje del resultado. Nadie dice que Garay lo hizo perfecto, de hecho no fue así, pero amarrarse a eso cuando Colo Colo mostró poco y nada suena mucho a excusa barata.








