
Leandro Hernández se ha ganado la confianza de Fernando Ortiz esta temporada. A punta de buenas actuaciones, el extremo se convierte en un revulsivo importante en ofensiva, dándole un aire fresco al ataque de Colo Colo, acompañado de agilidad y velocidad, lo que le permite marcar diferencias.
Pero más allá de su positivo momento, hay algo que tiene a todos preocupados en el Estadio Monumental: su continuidad. Resulta que Hernández finaliza su contrato con el Cacique en diciembre de este año, por lo que en junio estaría en condiciones de negociar su salida -gratis- a cualquier equipo.
La postura de Leandro Hernández sobre su futuro
Según informaron en Radio Cooperativa, en Blanco y Negro ya están trabajando para enviarle una llamativa oferta de renovación. Esta debería ser presentada en los próximos días a la agencia de representación del jugador, la que determinará si es suficiente para mantener el vínculo.

Pero falta lo más importante, la opinión de Leandro Hernández. En Cancha conversó con el círculo cercano del diestro y fueron tajantes al señalar que “está concentrado en el día a día, pero su deseo es seguir en Colo Colo y espera que se pueda llegar a buen puerto con la dirigencia”.

En ese sentido, desde Blanco y Negro pueden respirar tranquilos, pues es una excelente señal que quiera mantenerse en Macul. Los problemas surgen al momento de conversar de montos, sobre todo teniendo en cuenta que la relación entre el club y Vibra -la agencia que representa a Hernández- no es la más fluida, pues siempre hay complicaciones a la hora de conversar.
Lo concreto es que el extremo anhela continuar, por lo que está abierto a negociar con los albos. Ahora bien, deberán apurarse porque en cualquier momento puede aparecer otro club que lo convenza antes de ver la propuesta, lo que sería un golpe más que duro para la administración actual.
Si bien no cuenta con una cláusula de salida, el valor que tiene en Transfermarkt es de 350 mil dólares. Y aunque eso no significa que eso sea lo que pida Colo Colo, sí sirve para hacerse una idea de lo que puede llegar a pedir el club por sus servicios.
La idea es que, a más tardar en la primera semana de mayo se inicien las conversaciones entre las partes. Por lo mismo, recién ahí se sabrá cuál es la postura que tendrá la agencia de representación y así vaticinar lo que ocurrirá.








