
La victoria de Colo-Colo por 3-1 ante Coquimbo Unido no solo dejó al Cacique como líder absoluto de la Liga de Primera con 24 puntos, sino que también regaló episodios de folclore futbolístico entre los protagonistas y la tribuna. Uno de los grandes señalados por la hinchada local fue el portero Diego Sánchez.
El Mono vivió una tarde amarga en lo deportivo tras sufrir los goles de Maximiliano Romero y el doblete de Javier Correa, pero también fue el centro de los cánticos debido a su particular estilo bajo los tres tubos.
El “show” en el penal y la respuesta de la hinchada
La tensión comenzó en el primer tiempo, cuando se cobró un penal a favor de los albos. Fiel a su estilo, Sánchez intentó desconcentrar al ejecutante con movimientos y gestos sobre la línea de meta. Sin embargo, la estrategia no surtió efecto y el “Tigre” Romero terminó celebrando.

Cerca del pitazo final, con el marcador ya sentenciado, los fanáticos ubicados en los sectores de Océano y Rapa Nui se acordaron de la situación y le gritaron al portero de forma irónica: “Baila, Mono, baila”, haciendo referencia a sus movimientos previos.

Tras el encuentro, el guardameta de los “Piratas” fue consultado por el ambiente hostil que vivió en el Monumental. Lejos de molestarse, el ex Unión Española se lo tomó con humor y valoró el comportamiento general del público.
“Es parte del show. No tengo nada que decir. La gente se portó muy bien y se portó muy bien con la gente de Coquimbo también. Lo que me griten da lo mismo, está bien”, comentó Sánchez de forma escueta pero tranquila ante los medios de comunicación.
Con esta derrota, el equipo de la Cuarta Región se estancó en el octavo lugar de la tabla con 16 unidades, quedando momentáneamente fuera de la zona de copas internacionales. Por su parte, la hinchada de Colo Colo se retiró celebrando no solo los tres puntos, sino también el haberle ganado el duelo psicológico a uno de los porteros más carismáticos del fútbol chileno.







