
La derrota de Colo-Colo ante Coquimbo Unido sacó los trapos sucios del plantel de Fernando Ortiz. No solo el técnico se llenó de críticas por su discreto planteamiento, sino que también los jugadores, siendo Lautaro Pastrán el que más disconforme dejó a los hinchas colocolinos con su presentación en el Francisco Sánchez Rumoroso.
El argentino-chileno ingresó en el entretiempo por Álvaro Madrid, quien no tuvo el mejor desempeño durante el primer tiempo. La misión de Pastrán era clara, pues debía darle frescura a la ofensiva e intentar romper la impenetrable defensa Filibustera, pero lamentablemente para el Cacique, no logró ni hacerle cosquillas.
Lautaro Pastrán y un amargo paso por Colo-Colo
Lo que desató la tirria de la gallada alba fue su poco aporte al equipo, sumado a que no estuvo fino en los pases, siendo la mayoría de estos largos. De hecho, hubo internautas que consideraron que su paso por el club no tiene nada que envidiarle al colombiano Fabián Castillo, quien tuvo un ingrato paso por Macil.

También saca ronchas que esté utilizando el número ‘10′ en la camiseta, pues no ha estado a la altura de otros grandes jugadores que portaron el dorsal. Una suma de factores que dan como resultado que los hinchas pidan su salida inmediata una vez se abra el mercado de fichajes, ya que no lo ven capaz de revertir la situación.

Un giro radical en su carrera, sobre todo porque en un principio era uno de los regalones del Estadio Monumental. Los primeros partidos causó una impresión positiva, pues dejaba todo en la cancha, llevándose así grandes ovaciones en el Estadio Monumental... pero ahora los aplausos se convierten en pifias.
Lo peor de todo es que en sus inicios con Colo-Colo estaba completamente ilusionado con conseguir quedarse definitivamente en el club, pues está a préstamo hasta diciembre de este año. Sin embargo, si mantiene este nivel, lo más probable es que vuelva a Belgrano de Córdoba, cuadro dueño de su pase.
Pero no solo eso, sino que también esperaba que este fuese su trampolín para dar el salto a Europa, lo que se ve aún más lejano. “El objetivo principal es que, a fin de año, nos podamos sentar con los dirigentes, evaluar todo y poder seguir en este club. Y, obviamente, como jugador me encantaría tener la oportunidad de jugar en Europa”, manifestaba en marzo.
Se le agotan las chances con Fernando Ortiz
Su mal presente no solo lo deja en una mala posición para con la hinchada, también con Fernando Ortiz. De partida, el DT jamás lo pidió para reforzar el plantel; fue una respuesta apresurada de la dirigencia para reemplazar a Lucas Cepeda, que partía rumbo al Elche al inicio de año.

Por más que Ortiz le dio la oportunidad, ha ido devolviendo paulatinamente la camiseta. Tal como se comentó más arriba, tuvo unos primeros partidos prometedores, que permitían ilusionarse, pero con el pasar de los días se le fue acabando la chispa y pasó a ser uno más del plantel.
¿Qué es lo que no convence al Tano? Muy simple, suele jugar constantemente al límite y desordena el equipo. Si bien aplaude que tenga esa hambre de ganar el cotejo, de nada le sirve que se gane una tarjeta tempranamente y quede condicionado por el resto del juego.
Al mismo tiempo, ese ahínco por lograr el triunfo lo lleva a tomar decisiones erradas, como moverse por sectores del campo en los que no debería estar según la estructura del cuerpo técnico. Es esa “desobediencia” la que no le gusta en lo absoluto a Ortiz, por lo que es probable que siga en el banco de suplentes.







