David Escalante fue acusado por el presidente de Cobreloa, Fernando Ramírez, de golpearlo, en la previa del partido con Deportes Antofagasta. Como era de esperarse, el delantero se defendió y aseguró que nunca agredió al mandamás del cuadro loíno.

En conversación con Zona de Gigantes, “Chiquito” ratificó que hubo un altercado con el dirigente, sin embargo, comentó que solo hubo un intercambio de palabras y no golpes.

“En ningún momento lo agredí, lo golpeé o le falte el respeto. Ayer lo vieron y no tenía nada en la cara, si le hubiera pegado tendría un ojo hinchado o algo. En ningún momento le pego. Gracias a Dios estaba de testigo Gustavo (Gotti) y otros compañeros”, expresó.

Luego, Escalante criticó con dureza a Ramírez por su manejo del club e indicó que cada vez que pierden un partido sale con una polémica, debido a que sus declaraciones salieron a la luz tras la caída ante Deportes Antofagasta.

“Lamentablemente, tenemos un presidente que no está a la altura de Cobreloa y que es un niño. Cuando pasa un tema deportivo, como ayer que perdimos, sale dando estas declaraciones que no tienen ningún sentido”, apuntó.

Además, agregó que “me puso una constancia en la inspección del trabajo de que yo lo agredí. Ahora, tiene que mostrar las pruebas de todo lo que dijo”.

David Escalante protagonizó una gran polémica. Crédito: Agencia Aton.
David Escalante David Escalante protagonizó una gran polémica. Crédito: Agencia Aton.

El origen de la pelea

Por otro lado, David Escalante contó por qué se originó la desavenencia con presidente de Cobreloa, lo que viene desde el inicio de este año. A comienzos de temporada, el ex Ñublense trajo a un joven jugador de Newell’s, Lautaro Izquierdos, para que se probara en los “Zorros”.

El promisorio argentino recibió el visto bueno del entrenador Emiliano Astorga para ser considerado en el primer equipo, aunque tenía que ser inscrito como juvenil. No obstante, la dirigencia no le hizo contrato por no tener los recursos económicos y tuvo que volver a Argentina, pese a que tenían todos los documentos para ser parte del elenco de proyección.

En tanto, la “gota que rebalsó el vaso” fue cuando José Luis Díaz y el propio Fernando Ramírez trajeron a otro jugadores joven, a quien sí se le hizo un contrato y comenzó a entrenar con la series menores de Cobreloa. Esto provocó que Escalante encarara al presidente loíno, quien lo acusó de pegarle un “manotazo”.

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