Cobreloa recibe este domingo a San Luis de Quillota por la Fecha 23 de la Primera B, donde los dirigidos por César Bravo buscarán acercarse a los punteros Santiago Wanderers y Deportes Copiapó.
El Zorro del Desierto anhela regresar a la máxima categoría del fútbol chileno, luego de una efímera estadía en el Campeonato Nacional en 2024, para combatir el mal momento económico que afecta al club desde su retorno a la B.
Durante esta temporada, la dirigencia de Cobreloa ha señalado en más de una ocasión los diversos problemas financieros que se encuentra viviendo el club, que les ha impedido, por ejemplo, fichar jugadores de renombre.
Incluso, en el último mercado apelaron a la llegada de jugadores a través de préstamos, como Aldrix Jara y Branco Provoste desde Deportes Limache.
Cobreloa toma una drástica decisión con su cantera
Una de las drásticas medidas que tomará Cobreloa para apaciguar las arcas del club es cerrar las series juveniles que se mantenían funcionando en Santiago, las cuales dejarán de formar jugadores desde el 1 de enero del próximo año.
Según información de AS Chile, desde el conjunto minero se ahorrarán cerca de 30 millones de pesos al mes, lo que era el costo de mantener dicha cantera trabajando en Santiago.

Con el cierre de su sede en la Región Metropolitana, desde el cuadro naranja buscarán consolidar las series Sub-15 y Sub-16 en Calama, lo que significará que más de 250 canteranos se quedarán sin club para 2026.
De todas maneras, esta decisión también fue gatillada por parte de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, quienes le señalaron al club que sus cadetes deben competir en Calama: “Todo el mundo está avisado, había que dar el paso. A nadie se le va a negar que vengan a Calama”, señaló Harry Robledo, presidente de Cobreloa, al medio citado.

Recordemos que esta reconocida serie menor de Cobreloa ubicada en Santiago fue la primera estadía de varios jugadores que luego llegaron al primer equipo en Calama, antes de convertirse en grandes figuras del fútbol chileno.
Las divisiones menores del elenco loíno en Santiago iniciaron en 1982, y desde entonces, sumaron nombres de jóvenes santiaguinos como Eduardo Vargas (oriundo de Renca), Charles Aránguiz (Puente Alto) y Esteban Pavez (Santiago), entre otros.