
Si algo caracterizaba a Deportes Antofagasta en su época, era el arraigo popular en el norte. No por nada antes del encuentro de Deportes Concepción con Copiapó, eran los Pumas quienes tenían el récord de asistencia de Primera B en regiones.
Casi 20 mil personas tuvieron con Everton en 2011 en el antiguo Estadio Regional. Registro completamente distinto al que presentaron en la Liguilla de Ascenso, donde pidieron un aforo de tan solo 4 mil personas, justamente ante los Lilas.
De eso y más habló Mario Véner, histórico del club y que jugó en 1992 y 1993 en el cuadro Puma. Además, los dirigió en 2008, en su única experiencia como DT.
Véner, argentino nacionalizado chileno, está radicado hace años en Antofagasta, trabajando en futbol formativo, pero alejado del club desde 2020.
Aun así, conoce la realidad de la ciudad y el poco enfoque en reencantar al hincha, ese que hace años iba en masa al estadio, además con cómo ha cambiado la zona. La inmigración ha sido factor en el norte, aunque el exfutbolista cree que se le puede sacar provecho.
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- ¿Cuál ha sido su relación con Club Deportes Antofagasta? Ha sido el único club donde dirigió y lleva años radicado en la ciudad.
Claro, estuve en el masculino y luego pasé por el femenino, por 2019 y 2020, pero después no he hablado con el club, he estado en otros proyectos, alejado totalmente del futbol profesional. Cuando puedo y tengo tiempo, miro.
Por experiencia propia, puedo decir que la Primera B es muy complicada. Hay equipos que se quedan muchos años, están anclados y no pueden subir. El caso de Cobreloa o el mismo Wanderers. Cuando yo estaba en Deportes Antofagasta nos costó tres años volver, en 2011. Se complicó mucho, fue duro.
- Si hay algo que impresiona hoy al hincha del fútbol, en general, es la poca asistencia al Calvo y Bascuñán. 4 mil de aforo tuvieron en la revancha con Deportes Concepción. Justamente en 2011, tienen un registro de 20 mil personas en un duelo con Everton. ¿Qué cambió en el club?
Era totalmente diferente, en esa época era Corporación y hoy es Sociedad Anónima. No sé las causas, he hablado el tema con la gente del equipo y es por la seguridad, que por ello no piden aforos completos.
Pero teniendo un estadio de primer nivel, como el que tiene Antofagasta, y no lo puedes llenar en un 80%... No sé para qué se remodeló, para qué se tiene un estadio así. Eso pasa solamente en Chile, como muchas cosas que pasan acá en la organización deportiva.
Es una diferencia abismal de esa definición con Everton. El otro día (contra Concepción), por las imágenes que vi, los hinchas estaban todos del lado pacífico, se veía un estadio desolado. Quieras o no, es una motivación menos para el jugador, sale al campo y ve que en su propia casa no tiene ese apoyo, lógicamente que hay una merma en cuanto al rendimiento. Y eso está comprobado, científicamente.
- ¿Y qué opina de la reacción del hincha en la ciudad?, ¿cómo lo vive allá? Porque pareciera, desde afuera, que no tienen su espacio, no se les escucha.
Si bien ha cambiado un poco la estructura social, tienes 8 mil, 10 mil personas, hinchas, que están perdidos. Se les necesita que los motiven, de una u otra manera. Si quieres tener éxitos deportivos, también hay que reencantar a esa cantidad que está perdida, que no va al estadio, que a veces no puede, porque cuesta ir en familia, por como está el costo de vida.
El club tendría que buscar la forma de reencantar a esas personas para que cada 15 días, cuando el equipo juega de local, mínimo que sea motivante para que vayan unas 6 mil personas, que es diferente a que vayan 2 mil.
No sé como el club lo manejará, pero deberían cambiar. En otros lados se hace, Coquimbo como pasó ahora, u otros clubes que están logrando objetivos y siempre tienen apoyo multitudinario. O como Wanderers, que es otro caso por lo que viven futbolísticamente.

- ¿Cómo ha sentido usted esa cercanía del hincha de Antofagasta con el club?, en comparación a su época cuando jugó, cuando o fue entrenador.
Era diferente, pero eran otros tiempos. La ciudad era otra también, el costo de vida es mucho más alto de lo que era. Hoy no te rinde tanto el dinero para llevar a la familia en el estadio, en cambio, cuando nosotros participábamos, con un monto de dinero podías ir al estadio, comprarle algo que iba contigo y pasabas una tarde agradable.
Había un escenario diferente. Y eso también, es lógico, que al jugador y al plantel le da otro camino a seguir. Después se verá si hay cosas deportivamente para mejorar, pero era totalmente diferente.
- Sobre reencantar, se vio con el rival de los Pumas, el Conce, que hoy sí tiene ese apoyo del hincha.
Deportes Concepción es el polo opuesto de Antofagasta. También hay que ver cuánto influye el factor climático, durante el año en Concepción es distinto el caso. El hincha de Concepción es muy fiel, exigente, pero fiel. Y fue un club que tocó fondo.
El renacer del club hace que también observen y analicen lo que tuvieron que pasar, que casi desaparecen. Es indudable que tienen un público totalmente diferente a Antofagasta, el Conce es el equipo más grande de la región del Biobío. Que lleve 20 mil personas en instancias finales, y en otras no baje de 10 mil, lo hace un público especial.
- Viendo ese caso del Conce, ¿es la gente lo que hace grande a un club, de Primera? Porque en algún momento Antofagasta lo tuvo.
Sí, es un club grande, de provincia. Lo que pasa es que tuvieron fluctuaciones administrativas, algunas paupérrimas, pero a nivel de multitud y popular, es un club muy atractivo. Con un lindo estadio, parecido al de Antofagasta, la gente se identifica mucho.
Es totalmente diferente la ciudad, eso sí. Antofagasta cambió muchísimo en 20, 25 años. Toda su estructura, con la gente que lo habita. Acá hay mucha gente de otros lados, quienes no se identifican con el club, en Concepción eso no pasa. Allá hay dos entidades, Arturo Fernández Vial y Deportes Concepción. Y las dos son potentes.
Lo que pasa es que han tenido vaivenes administrativos muy profundos. Y la identificación es mucho mayor allá que acá. O quizás se perdió, Antofagasta perdió muy rápido esa identificación que había antes.
- ¿Qué se debe hacer, entonces, para que Antofagasta recupere ese estatus?
Yo, la estrategia que haría, ir a Colombia y busco tres fichajes colombianos y los traigo. Si son aporte y hacen que el equipo funcione, algún colombiano querrá ir a ver a sus compatriotas. No sé, es una idea, algo que se me pasa por la cabeza.
- Finalmente, es hacer algo, moverse, tener una estrategia detrás.
Como lo hicieron con el venezolano Eduard Bello, que anduvo muy bien acá. No sé, digo, por la cantidad de sus compatriotas que viven en Antofagasta. Sería una idea, traer tres chicos colombianos, que jueguen bien. En Colombia hay buenos jugadores. Y para eso hay que invertir, tienes que moverte.
Tienes que ir y verlos, hacerles una buena oferta. Pero para eso se debe invertir. Yo no entiendo realmente cómo se manejan en el club, porque no estoy, no es mi área tampoco. A veces sí da pena ver partidos de Antofagasta y no se ve nadie, enfocan las gradas y están todas vacías. Antes eso no pasaba. Desconozco cómo es el tema de la seguridad, porque las cosas están medias alocadas acá.
- En su minuto demostró tener público, una hinchada fuerte. No es como otros equipos que nunca lo han tenido y tienen que enfrentar eso.
Exacto, esas 8 mil, 10 mil personas que están perdidas, yo creo que llega el fin de semana y se preguntan, “¿voy o no voy?”, y al final, no van.







