
Pese a su triste desenlace en cancha, que lo condenó al descenso en Primera B, Unión Española quema todos sus cartuchos para buscar mantenerse en la máxima categoría del fútbol chileno.
En las últimas horas, la dirigencia Hispana decidió denunciar nuevamente a la Asociación Nacional de Fútbol Profesional de Chile (ANFP), acusando una aplicación ilegal y arbitraria en la confirmación de su descenso a la división de plata del país.
La ANFP responde a la demanda de Unión Española
El Rojo, sujeto al artículo 548-4 del Código Civil -el cual permite reclamar cuando una asociación vulnera sus propios estatutos-, busca dejar sin efecto el descenso del 2025, solicitando que el club mantenga la categoría para esta campaña en el fútbol chileno.

Sin embargo, desde el ente regulador del balompié nacional no se hicieron esperar y respondieron rápidamente a la denuncia desde Independencia: involucraron a todos los clubes de la Liga de Primera.
Según información de ADN Deportes, la ANFP ingresó un documento escrito ante el 18° Juzgado Civil de Santiago, buscando echar por tierra el caso con los Hispanos, donde el mayor argumento es el involucramiento de todos los clubes del Campeonato Nacional.

Desde la dirigencia encabezada por Pablo Milad señalan que la denuncia hecha por Unión Española compromete los derechos deportivos e incluso económicos de los elencos de Primera División y Primera B, sumado también a Deportes Iquique, el otro “afectado”.
En lo deportivo, Deportes La Serena y Deportes Limache, quienes deberían haber bajado de categoría, debido al promedio de puntos de las últimas tres temporadas, deberían ser sumados al proceso judicial.
El resto de clubes en la Liga de Primera, también deberían verse afectados de manera económica. “La ANFP sostiene que una sentencia favorable a Unión alteraría la distribución de ingresos televisivos y comerciales al aumentar el número de equipos, causando un perjuicio patrimonial a todos los asociados”, señala el citado medio.








