
Juan Jaime es un habitual del ascenso en el fútbol chileno. El argentino, oriundo de Tucumán, aterrizó en nuestro país en 2017 para jugar en Deportes Copiapó -club en el que se mantuvo hasta 2024- y desde entonces se ha mantenido en el país: en Temuco en 2025 y ahora en Puerto Montt, que hoy debuta en Primera B de local contra, justamente, el León de Atacama.
El volante trasandino, hoy de 33 años, llegó al cuadro salmonero esta temporada para darle una mano a Emiliano Astorga, a quien conoce desde su tiempo en el León de Atacama.
“Me encontré con un club ordenado, con ambiciones de seguir creciendo y para eso se armó muy bien. Se quedaron jugadores experimentados que vienen de ascender y se notan las ganas de seguir haciendo historia. Hicimos una interesante pretemporada, que complementamos, además, con dos partidos de Copa Chile, así que estamos en óptimas condiciones para comenzar el torneo”, le cuenta a En Cancha, antes de entrar en detalles acerca de su estadía en la Región de Los Lagos.

- Llevas mucho tiempo en la categoría y seguro tenías bien visto a Deportes Puerto Montt, pero ¿qué te ha llamado la atención ahora desde dentro?
Es cierto lo que dices, llevo casi 9 años en el ascenso y obviamente tengo muy bien visto a Puerto Montt. Del club me sorprendió su orden y su seriedad. Por ejemplo, cuando llegas en la mañana tenemos nuestro desayuno, nos dan proteínas, todo está bien estructurado. Claro, uno podría decir que eso es lo mínimo, lo básico y lo necesario, pero para los que conocemos el Ascenso, sabemos que no pasa en todos los clubes.
- Y en lo futbolístico, ¿se puede soñar con un ascenso a fin de año?
Bueno, el sueño siempre está. Nosotros sabemos que tenemos que ir de menos a más. Seguramente habrá gente que, en el papel, no nos tiene mucha fe, pero la verdad es que nos hemos armado bien. Hay una mezcla de jugadores que ya sabemos lo que es la categoría y chicos que tienen el anhelo de comenzar a hacer historia en Primera B y empezar a darle forma a sus carreras. Tenemos un potencial enorme como plantel y un cuerpo técnico que conoce a la perfección el ascenso.
- Me hablas de los jóvenes. Déjame nombrarte a dos, de 19 años: Salvador Negrete, que llegó a mediados de 2025 desde Universidad de Chile, y ahora Manley Clerveaux, proveniente de Colo Colo. ¿Qué tal esos delanteros?
Tienen muchísimas condiciones los dos, y son bien diferentes. Por ahí uno es más asociativo, y el otro más determinante de tres cuartos para adelante, pero son muy buenos, buenos de verdad. Yo creo que durante el año nos van ayudar muchísimo. Negrete ya se adaptó desde la temporada pasada, y ahora le toca Manley, que ya está en ese proceso de conocer el nivel de la B. Ojalá pueda absorber rápidamente lo que quiere el cuerpo técnico, porque tiene mucho potencial.
- ¿Qué me dices de Emiliano Astorga?
Yo al profe lo tuve como técnico en Deportes Copiapó, por allá en 2020. La verdad es que siempre he tenido buena relación con él y en más de una oportunidad me ha querido llevar a otros clubes en los que ha dirigido, pero por distintos motivos no se pudo dar. Hoy nos toca coincidir en Puerto Montt. Tiene muchísima experiencia, tanto en Primera como en Primera B, así que hay confianza en su trabajo. Ojalá se pueda coronar todo con un ascenso a la máxima categoría.
- Estuviste en Deportes Copiapó y ahora en Puerto Montt. ¿Similitud? La cancha sintética. ¿Puede ser un plus o ustedes al final terminan sufriendo ese tipo de superficie?
Mira, los que no están habituados a entrenar en cancha sintética por supuesto que la sufren, pero nosotros tenemos que sacar ventaja de esa situación. Este año hay que hacerse muy fuertes en casa, tratar de imponernos desde lo físico, que es lo que quiere el profe, sabiendo que los rivales no quieren venir a jugar al sintético nuestro. Esperamos hacer valer la localía.

- ¿Qué significa que la Unión Española ahora esté en Primera B? Otro rival duro en la categoría...
Sí, tanto Unión Española como Deportes Iquique, que terminaron bajando el año pasado. Igual, hace rato hay equipos importantes jugando el ascenso, y la verdad es que la categoría es muy, pero muy dura. Es un campeonato muy irregular, donde cualquiera le gana a cualquiera. En ese sentido, es muy parejo, porque los niveles son más o menos los mismos. Al final en el ascenso da lo mismo el nombre del club. Sea el equipo que sea, el nivel es muy parejo. Así ha sido los últimos años. Imagínate que Copiapó estuvo todo el año arriba en 2025 y no ascendió. El campeonato de la B es durísimo.
Una buena en Copiapó, otra mala en Temuco

- ¿Cómo evalúas el tiempo que estuviste en Copiapó?
Bien. Jugué bastante tiempo allí. Le tengo muchísimo cariño, porque es el club que me abrió las puertas para trabajar y desarrollarme en Chile. Hoy me toca estar en la otra vereda, en otro equipo que también confió en mí, y tengo que agradecer en cancha esa oportunidad que se me está dando, tal y como lo hice en Copiapó.
- Y ascendiste en 2022 con el León de Atacama. Dime, ¿se nota la diferencia entre la Primera División y la Primera B?
Sí.
- ¿Sí?
Sí, la verdad es que se nota la diferencia. A ver, yo creo que Primera División es una categoría más táctica y las velocidades que se ven son otras. En la B se corre y se mete más, hay mucha fricción, y eso hace que la categoría se torne pareja, porque se apela mucho al contacto físico, y allí a veces ganas y otras pierdes. El trámite de un partido se vuelve algo engorroso, y en la A es como que los equipos te dejan jugar un poquito más, te dan un tiempo más.
- ¿Cómo calificas tu último paso por Deportes Temuco?
Fue malo, esa es la realidad, en lo individual y lo grupal. La idea era pelear en la parte de arriba, y al final no se terminó dando (el equipo terminó duodécimo). No fue un buen año para nadie en Temuco, ni para los futbolistas ni la dirigencia. Yo espero que este año le vaya bien al club, porque dejé muchos amigos allá, con los que todavía sigo en contacto.








