
El presente de Santiago Wanderers continúa generando debate, y esta vez fue Franz Schultz quien, en conversación con En Cancha, entregó una reflexión profunda sobre la realidad del club que ha registrado millonarias pérdidas.
Con pasado en la institución, fue directo al analizar la política de fichajes que ha tenido el club en los últimos años, marcando una diferencia clara entre sumar nombres y reforzar realmente el plantel.
“A Wanderers no pueden llegar incorporaciones; tienen que llegar refuerzos de calidad. Se lo merece por la institución que es”, expresó. Además, profundizó en experiencias que vivió durante su etapa en el club.

“Muchas veces llegaban jugadores que no rendían: jugaban dos partidos y después se lesionaban. Pero tenían casa en Concón, departamento en Viña… lo tenían todo; llegaban a vacacionar“, dijo.
La importancia de la cantera y el sentido de pertenencia
Pese a los cuestionamientos, Schultz destacó uno de los sellos históricos del club: su capacidad de formar futbolistas: “Siempre es bueno que la cantera de Wanderers saque la cara. El club tiene esa esencia de formar buenos jugadores de casa”.
En esa línea, remarcó el compromiso distinto que tienen los jugadores formados en la institución: “No hay nadie que sienta la derrota más que uno de casa.”
Incluso recordó cómo se vivían los malos resultados en camarín: “Nosotros en un momento en Wanderers, en 2016, jugábamos nueve o diez jugadores de casa. Nosotros perdíamos un partido y era como un cementerio el camarín.”
El trato a los jugadores formados en casa
El volante porteño también hizo un llamado a valorar a quienes nacen futbolísticamente en el club, apuntando también a decisiones dirigenciales. “Yo llegué a los siete años al club y estuve hasta los 24 años. O sea, yo viví de todo en el club.”
Para cerrar, dejó una reflexión sobre el rumbo institucional bajo el mandato de Reinaldo Sánchez. “Wanderers es un club gigante, pero tiene que estar gente adentro que quiera a Wanderers, que lo quiera de verdad.”








