
Luis Pavez (30), lateral izquierdo de O’Higgins, cerró el 2025 como uno de los jugadores más destacados del Campeonato Nacional. Elegido mejor lateral izquierdo en la Gala Crack y pieza clave en el esquema de Francisco “Paqui” Meneghini, el defensor vivió una temporada que él mismo reconoce como una de las más completas de su carrera.
Desde Rancagua, y a días de partir de vacaciones al extranjero, Pavez conversó con En Cancha para profundizar en un año marcado por su consolidación, su rol protagónico en la clasificación a Copa Libertadores y los desafíos personales que significó dejar Santiago para reencontrarse futbolísticamente.
En esta entrevista, el ex Unión Española analiza el crecimiento del plantel, la influencia determinante del cuerpo técnico y el incierto escenario respecto a su futuro para 2025.
- ¿Cómo analizas tu temporada? ¿Fue una de las mejores de tu carrera?
Sí, definitivamente fue uno de mis mejores años. En lo personal destaqué en goles, asistencias y en la confianza que me entregaron el entrenador y mis compañeros. También influyó la madurez que he ido alcanzando y un buen momento en lo familiar. El cambio de Santiago a Rancagua fue complejo al inicio, porque toda mi carrera la había hecho en Santiago y nunca había tenido un cambio tan drástico, pero terminó siendo muy positivo en todos los aspectos.
En lo colectivo también fue una gran temporada. Había jugado Copa Libertadores con Colo-Colo cuando era muy joven, en un momento donde uno no dimensiona realmente la magnitud de lo que está viviendo. Después de eso no volví a disputar la Libertadores, así que lo que logramos ahora fue muy especial. Nuestro objetivo era pelear el campeonato, pero considerando lo que vivió el club el año pasado, con la gente y la ciudad sufriendo por estar cerca del descenso, cambiar ese escenario en solo un año es tremendo.
- ¿Hiciste algo distinto respecto a temporadas anteriores? ¿Cambiaste hábitos de entrenamiento, alimentación o rutinas?
La verdad, no. Siempre he sido muy profesional: me cuido, trabajo mucho y mantengo buenos hábitos, así que por ese lado no hubo cambios. Lo que sí cambió fue el entorno. En Unión Española sentía que estaba un poco estancado; estaba cómodo, pero no al 100%, y necesitaba un cambio de aire.
Ahí aparece el Paqui. Siempre supe que era un entrenador que trabajaba muy bien, y tanto él como su cuerpo técnico lograron sacar mi mejor versión. No fue un cambio físico, sino mental y metodológico. Cuando tienes un técnico que te entrega herramientas, te da confianza y te exige, tu nivel naturalmente sube. Y eso se reflejó en todo el equipo: no hubo puntos bajos, los jóvenes respondieron muy bien y todos elevamos el rendimiento. Eso habla directamente del cuerpo técnico.

- ¿Paqui fue quien te convenció para llegar a O’Higgins?
Sí. Yo estaba de vacaciones evaluando la renovación con Unión cuando él me llamó. Me explicó sus razones, me comentó que ya había firmado en O’Higgins y que quería contar conmigo. Me hizo sentir un jugador importante para su proyecto y mostró el interés que uno realmente necesita de un entrenador.
Ese gesto influyó mucho en mi decisión, porque dejar Santiago no fue fácil, especialmente para la familia, que siempre resiente más el cambio que el propio jugador. Pero la convicción del profe fue clave para que finalmente decidiera venir.
- ¿Qué tan difícil fue convencer a tu familia y a tu esposa de dejar Santiago e instalarse en Rancagua?
Los elogios a Paqui Meneghini y su futuro en O’Higgins
Fue muy difícil. Tomar la decisión como familia fue bastante complejo. Para uno, desde lo futbolístico, puede ser un proceso más frío, pero para ellos no. No lo pasaron bien. Incluso, a comienzos de año intentamos mantenernos viviendo en Santiago y que yo viajara todos los días, pero me di cuenta de que era una rutina insostenible: el trayecto era agotador y afectaba nuestro día a día.
Finalmente, decidimos venirnos a Rancagua. Aun cuando está cerca de Santiago, el cambio igual fue duro: el ajuste, el colegio de mi hija, reorganizar todo. Fue un proceso complicado para mi familia.
- ¿Qué destacas de Paqui?
En el día a día es muy humano. Su cuerpo técnico también: está rodeado de exjugadores como Fede y Ema, y de gente muy preparada. El profe es muy exigente, hay mucho trabajo de gimnasio y mucha dedicación. No sé si se le menosprecia, pero creo que a veces a los entrenadores se les mide demasiado por los resultados. Hay técnicos que no trabajan tan bien y tienen mejores resultados, y eso hace que se hable más de ellos.
Para mí, el Paqui es uno de los mejores entrenadores que he tenido. Es intenso, muy inteligente para preparar los partidos y no negocia su idea. Siempre quiere proponer, ir a buscar el triunfo, sea de local o visita. No se echa atrás ni se cohibe por el rival. Es valiente. Me sorprendió mucho su manera de trabajar. Además, no hay días bajos: todos los entrenamientos son exigentes. Y al final, los resultados del fin de semana son fruto de esa semana de trabajo. El equipo entendió muy bien su idea y por eso logramos la clasificación a Copa.
- ¿Tu continuidad en O’Higgins depende de que Paqui permanezca en el club?
No necesariamente, pero creo que mucho de lo que venga para mí depende de si el profe sigue o no. Es un gran entrenador, y como jugador uno siempre quiere trabajar con los mejores para aspirar a objetivos importantes. Pero, como te decía, todo está muy en el aire. No se sabe qué va a pasar todavía. Estas semanas servirán para aclarar el panorama.
- Sobre tu futuro, ¿sigues en conversaciones con O’Higgins?
Sí, estamos en conversaciones con el club. Yo estoy enfocado en descansar y disfrutar las vacaciones, y mi representante está viendo todo. A fin de año siempre puede pasar cualquier cosa, tengas o no contrato vigente. Estoy esperando y definiendo mi futuro, a la espera de lo que Dios quiera.
- ¿Tienes contrato vigente o ya terminó?
Por contrato tengo renovación automática, pero no está definido si seguiré o no, por varios motivos. Lo mejor es decir que mi futuro está por definirse.
Su nombre suena en la UC
- Han surgido rumores que te vinculan a clubes grandes, como la UC. ¿Qué te generan esos comentarios?
Me ponen muy orgulloso. Encontrarme ahora con un año tan bueno en lo personal me hace muy feliz. Que tu nombre suene en otros equipos, que haya interés, eso llena de motivación para seguir mejorando. Siempre hay margen de mejora. Independiente de dónde juegue, mi objetivo es que el próximo año sea aún mejor
- ¿En caso de elegir, inclinarías la balanza por la UC, considerando que ya tiene asegurada su participación en la fase de grupos?
No. Lo único que quiero es jugar una copa internacional. Cuando disputé la Libertadores con Colo Colo tenía 18 o 19 años, y ya ha pasado mucho tiempo. Quiero volver a experimentar esa sensación de competir afuera, de viajar con el equipo, de medirme con rivales de otros países. Ojalá sea en la Copa Libertadores.
Puede ser en O’Higgins, en Católica o en cualquier otro club; ese es mi anhelo. Siempre trabajo para eso. Si se mantiene el proyecto que teníamos, hay herramientas para seguir creciendo. En el fútbol nunca se sabe, pero sí tengo claro que quiero jugar un torneo internacional el próximo año.







