
No sería correcto decir que Deportes Limache le dio un baile a Colo Colo, pese a que antes de la media hora, el equipo de Víctor Rivero goleaba 3-0 al de un desconcertado Fernando Ortiz. Lo cierto es que el Cacique remató más veces y tuvo la posesión del balón, a ratos superior al 70%.
Pero lo que realmente indigna a los hinchas y a todo el que sepa de la grandeza del cuadro albo es la inocencia defensiva, la debilidad para reaccionar y la poca jerarquía de un plantel con pocas variantes. Más aún, molestó a los millones de fanáticos colocolinos la actitud un tanto displicente del entrenador.
El inicio del Campeonato Nacional para Colo Colo fue justamente el que nadie esperaba. Terminó siendo superado, especialmente en términos de efectividad, por un cuadro que tuvo muchísimos méritos y que le faltó el respeto, pero fundamentalmente que aprovechó todas las licencias de una defensa que en solo su primer partido oficial dejó serias dudas de si estará a la altura para defender la camiseta del elenco más ganador del fútbol chileno.
Un comienzo que prometió, solo unos minutos
Cierto es que como expresión futbolística, todo podría haber cambiado si un bello remate de Felipe Méndez al minuto de juego lograba ingresar a la portería de Matías Bórquez en vez de estrellarse en el vertical. Fueron muy buenos primeros minutos de Matías Fernández por derecha, de Maximiliano Romero incomodando a la zaga local.
Pero todo eso duró demasiado poco. A los 7’ un insólito error de Jonathan Villagra que entregó un balón muy forzado al joven Leandro Hernández fue capturado por Yerko González, que sin resistencia encontró a Jean Meneses para que este venciera por primera vez en la nublada porteña a Fernando De Paul.

Sintió el golpe Colo Colo, que le empezó a costar más. Pero también porque la presión alta de los Tomateros surgía efecto. Y a los 14’, César Pinares y Popin Castro triangularon como quisieron a la entrada del área alba. Todo por un error de Fernández y la debilidad en la marca de Joaquín Sosa y Arturo Vidal. Tras la gran jugada colectiva, Meneses convirtió el segundo.
A los 27’ vino el tercero. Esta vez, fue “Takeshi” el que habilitó a Castro de gran manera. El juez Cristián Garay había anulado el tanto por supuesta posición de adelanto, pero Sosa habilitaba.
Aquino y la esperanza de Yastin Cuevas para decorar la derrota
Era tan malo lo que se veía en la cancha, que Fernando Ortiz quiso cambiar la suerte en el complemento con dos cambios. Todo bien, pero ninguno de ellos para modificar la muy débil estructura defensiva.
Sin embargo, los ingresos de Claudio Aquino, y especialmente, Yastin Cuevas, un juvenil de 17 años que mostró pachorra y vergüenza deportiva, en algo maquillaron el resultado. El posterior ingreso de otro de la cantera: Jeyson Rojas por un muy superado Matías Fernández, le dio un poco más de solidez al fondo.
Cierto es también que en el complemento, fiel al estilo de su entrenador, el local más se dedicó a cuidar la amplia ventaja. Eso permitió que Colo Colo estuviera más cerca de la portería rival.
A siete minutos del final, precisamente se juntaron Aquino con Rojas para que Maxi Romero, el más destacable de los nuevos fichajes descontara y pudiera decorar lo que pintaba para una goleada histórica.
Poco más para contar en los minutos finales y mucho que decir en la semana para Ortiz, cuyo rendimiento no logra levantar y la cantidad de derrotas que suma desde que llegó, sencillamente preocupa.








