
¿Se imaginan un traspaso desde el Real Madrid a un equipo del fútbol chileno? Si bien en los tiempos actuales aquello parece utópico, en el fútbol de antaño no era tan extraño, e incluso estuvo a solo detalles de concretarse.
En este caso el equipo protagonista de esta parte del mundo es Everton, cuadro que en 1983 estuvo a nada de hacerse de dos jugadores procedentes de la Casa Blanca, siendo los futbolistas inclusos anunciados por los medios de comunicación de la época.
La increíble historia de Miguel Ángel Portugal y a Paco García
Con Di Stéfano como entrenador, en esa temporada Real Madrid perdió tres finales en España, siendo la más noticiosa la derrota en la liga en donde perdieron el liderato en la última jornada.

Esta situación provocó una amplia restructuración del plantel Merengue, siendo los jugadores Miguel Ángel Portugal y a Paco García algunos de los que debían buscar un nuevo destino en sus carreras futbolísticas.
En paralelo, Miguel Ángel Gnecco, empresario chileno del sector inmobiliario que estaba radicado en España desde 1980, inició negocios en el mundo del fútbol, siendo Everton de Viña del Mar el elenco escogido para su proyecto.

Los españoles a Chile
Gnecco pensaba en grande, y quería romper el mercado con dos fichajes bombásticos para los Ruleteros. Negoció con Portugal y García, a los que en su minuto logró convencer de cruzar el atlántico con cifras increíbles para la época.
Según el medio español Marca, que rememoró esta historia, se hablaba de un acuerdo por 30 millones de pesetas por dos temporadas, además de un vehículo para transportarse y una casa en la que vivir en nuestro país que también formaban parte del contrato.
Pero finalmente todo quedó en nada, a último momento ambos futbolistas se arrepintieron de su viaje a Sudamérica, decidiendo mantenerse en España. En ese minuto la noticia de sus fichajes ya se había hecho pública, pues incluso la prensa había dado a conocer sus incorporaciones.
Miguel Ángel Portugal firmó por el Rayo Vallecano y un año después se reunió con Paco García. Si bien nunca se pudo comprobar si los vínculos de Miguel Ángel Gnecco con los viñamarinos eran reales o no, lo cierto es para los ojos del mundo Everton estuvo solo a detalles de tener a dos futbolistas procedentes del mismísimo Real Madrid.








