Tras hacerse oficial hoy miércoles su salida de Everton, Javier Torrente rompió el silencio. Apenas horas después del anuncio del club viñamarino, el entrenador argentino habló en exclusiva con En Cancha y analizó en profundidad su partida, el complejo presente deportivo del club y los factores que marcaron el cierre de su tercer ciclo reciente en la institución.

El técnico dejó el cargo arrastrando una racha de siete derrotas consecutivas: tres en el cierre del torneo anterior y cuatro en este inicio de campeonato, donde el equipo perdió en todas las fechas disputadas.

Una secuencia que terminó por tensionar el ambiente en Viña del Mar y que, según explicó el propio entrenador, derivó en una decisión “consensuada” con la dirigencia para descomprimir el escenario y permitir un nuevo impulso al plantel.

“Estamos bien con la decisión, fue consensuada, lo charlamos y consideramos que era el momento. Pero por más que duela, también entendemos la presión, el enojo de la gente y todo ese tipo de cuestiones que se generan producto de las derrotas”, partió diciendo.

El entrenador argentino fue sacado de su cargo como director técnico de Everton de Viña del Mar. Foto: Agencia ATON.
Javier Torrente El entrenador argentino fue sacado de su cargo como director técnico de Everton de Viña del Mar. Foto: Agencia ATON.

- ¿Le sorprendió el momento en que se tomó la decisión?

En las últimas tres fechas del año pasado también perdimos, así que ya son siete derrotas consecutivas. Más allá de que los refuerzos todavía no estaban listos ni en condiciones óptimas y que en algún momento iban a estar disponibles, la realidad es que las derrotas se fueron acumulando y eso pesa. Después del último partido la presión era muy alta: hacia el Grupo Pachuca, hacia los futbolistas y hacia nosotros. El malestar de la gente, los insultos, que en parte se entienden porque a nadie le gusta perder y a nosotros tampoco. Evaluamos todo ese escenario y entendimos que lo más conveniente para la institución y para el plantel era dar un paso al costado, permitir la llegada de un nuevo entrenador y que la gente pueda volver a ilusionarse.

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- ¿Por qué no se dieron los resultados?

Terminamos perdiendo los últimos tres partidos por distintos motivos. En algunos casos hubo detalles puntuales que influyeron, como el gol de Colo Colo, donde entendemos que hubo falta sobre Nacho González, o los dos penales que nos cobran en el último partido ante Audax Italiano. Son situaciones que generan bronca, porque perfectamente podríamos haber empatado ambos encuentros. Incluso nos anularon un gol que, como mínimo, fue discutible. Pero más allá de esas circunstancias, la realidad es que el equipo acumuló siete fechas sin sumar puntos. Y cuando eso ocurre, la presión crece de manera inevitable y hay que asumirlo.

El armado del plantel y la autocrítica futbolística

- ¿Cuánto incidió la conformación del plantel en este mal arranque de temporada?

Este año los refuerzos que debían estar disponibles desde el arranque para consolidar un equipo nuevo fueron llegando de manera muy paulatina y, en varios casos, sin la condición física adecuada. Eso nos impidió utilizarlos cuando más los necesitábamos, así que incidió bastante. Al no contar con ellos desde el inicio, no pudimos alcanzar el rendimiento que proyectábamos. Algunos se incorporaron sobre el cierre del mercado y otros necesitaron tiempo para ponerse a punto, por lo que nunca logramos tener el plantel completo a disposición en tiempo y forma.

—Con ese escenario, desprendo que no quedó conforme con el equipo que se armó...

Es difícil hablar de conformidad cuando uno parte con una base que viene del año anterior, con el 90% del plantel prácticamente igual. El entrenador intenta potenciar lo que tiene y sacarle el máximo rendimiento. Pero a respondiendo a tu pregunta, no, no estoy conforme. Pero más allá de eso, los entrenadores no estamos para justificar, sino para competir y obtener resultados. Y si no se logra, corresponde dar un paso al costado para que otro técnico venga y le devuelva a los hinchas la ilusión.

- ¿Por qué se optó por mantener la base del plantel que venía de pelear el descenso? ¿No cree que fue un tiro a los pies?

Porque había 14 jugadores con contrato vigente y eso nos dejaba poco margen para hacer una renovación profunda. Con esa base, el objetivo fue intentar sacarles mayor rendimiento y armar un equipo más competitivo dentro de las posibilidades que teníamos, sabiendo que el contexto de presión iba a ser alto desde el inicio. Soportar la presión de redes sociales y la presión en el estadio cuando no se convierte un gol, no es fácil.

- Desde lo futbolístico, ¿cuál fue el principal déficit? ¿Hace autocrítica?

Sí, hago autocrítica. Intenté varias formas de juego que quizás confundieron a los futbolistas. Si intentaba ser un equipo de presión alta y no funcionaba, modificaba. Probé una posesión más pausada en zona media, intenté bloque bajo con transición rápida. Busqué de distintas maneras y no pude lograr lo que todos queríamos. No es que me quedé con una sola idea.

- ¿Sintió que el plantel se ajustaba a su idea y que los jugadores se entregaron al 100%?

Los jugadores siempre se entregaron. En el último partido hicieron el máximo esfuerzo y compitieron hasta el final. Salvo el segundo tiempo ante Huachipato, donde ellos fueron claramente superiores, en el resto de los encuentros el equipo estuvo a la altura y fue competitivo. Eso, más allá de los resultados, es algo que valoro.

- ¿Cree que con más tiempo el rendimiento iba a aparecer?

Yo creo que sí. Esta semana iba a estar Óscar Opazo en cancha, Lucas Soto de titular, probablemente un nueve joven extranjero que se anotó a último momento, más Diéter Villalpando y el Chaco (Braian Martínez) poniéndose mejor físicamente. Iba a haber más futbolistas de la nueva etapa y en algún momento el rendimiento iba a aparecer. Pero no me tocó a mí y ojalá al que llegue le toque.

- ¿Su relación con el Grupo Pachuca quedó bien?

Nos comportamos de manera leal y terminamos en buenos términos.

Volverá a Argentina tras salir de Everton. Foto: Agencia Aton.
Javier Torrente. Volverá a Argentina tras salir de Everton. Foto: Agencia Aton.

Balance su última etapa en Everton y lo que viene para su carrera

- Considerando este inicio de temporada y el cierre del año pasado, ¿qué balance hace de su paso por Everton y con qué se queda?

Me quedo con haber cumplido el objetivo principal, que era sostener la categoría. Cuando vine en 2018 la situación también era compleja, pero teníamos un semestre completo por delante, quince partidos, y logramos salvar al equipo primero desde los resultados y después desde el funcionamiento. Ese plantel terminó jugando bien e incluso goleando, como en aquel 4-0 a Colo Colo. En 2019 regresamos en un contexto similar, a dos puntos del descenso, y el equipo respondió de inmediato: sumamos siete de nueve en las primeras tres fechas y salimos rápidamente de la zona baja. Esta vez la realidad era parecida, estábamos a dos puntos de Unión Española y el foco volvió a ser el mismo: mantener a Everton en Primera División. Lo conseguimos con los puntos obtenidos y, para mí, eso era lo más importante para la institución y para el hincha. Hoy Everton puede proyectar el 2026 en la máxima categoría, y ese objetivo se cumplió.

—¿Qué hará ahora? ¿Se queda en Chile o vuelve a Argentina?

Voy a volver a Argentina en los próximos días, cuando tenga resuelto todo acá. Después, como siempre, buscar nuevos proyectos que permitan lograr un equipo que saque resultados y que guste. Ojalá sea pronto.

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