
Semana de Superclásico y si hablamos de protagonistas históricos de esta clase de enfrentamientos, no se puede obviar a Claudio Bravo junto a Johnny Herrera.
Ambos arqueros, compartieron estrechamente en la Selección Chilena en la Generación Dorada, sin embargo, años antes protagonizaron una importante polémica tras un cruce entre Universidad de Chile y Colo Colo.
La polémica entre Bravo y Herrera
La historia se sitúa en agosto de 2004, cuando los azules recibieron a los albos en el Estadio Nacional. En dicho choque, el Cacique venció por la cuenta mínima con gol de Miguel Riffo.
En la trastienda, Herrera conversó con El Mercurio, donde entre otras cosas, aseguró que se reconocía como “anticolocolino”.
Tras ello, Bravo reaccionó, increpando la postura del Samurái calificando sus dichos como “tonteras”, “odio innecesario” y le recomendó cuidar sus dichos a futuro, ya que podrían perjudicarlo.

Lejos de echar pie atrás, el histórico portero de Universidad de Chile ratificó lo señalado: “No sé que consejo me pueda dar él. Es mi personalidad, soy así, siempre he sido anticolocolino y no porque ahora esté jugando o porque sea futbolista profesional voy a decir lo contrario”.
“No es odio la palabra que siento hacia ellos, en eso se equivoca, pero siempre he sido anticolocolino y eso va a ser hasta la muerte”, afirmó.

La indiferencia de Herrera con Bravo
En ese momento, Bravo ya era un nombre consolidado en el fútbol chileno, es más, era recurrentemente citado a la Selección Chilena dirigida, en esos tiempos, por Juvenal Olmos.
Pese a eso, Herrera confesó que la opinión del portero no le importaba. “Me da exactamente lo mismo lo que diga él y si quiere decir algo que me lo diga a mí, no tiene que mandar recados por la prensa. Me preguntaron por una situación puntual y respondí lo que siento", aseguró.
Del mismo modo, el guardameta apuntó que toda la controversia surgió por el delicado momento institucional que enfrentaban los albos en ese momento. “Nunca voy a andar vendiendo el cuento ni engañando a la gente con que sí, que me gustaría que le fuera bien porque está quebrado”, cerró.
El tiempo pasó, y aunque Herrera con Bravo protagonizaron otros cruces, luego fueron compañeros, recomponiendo su relación en el arco de La Roja. Este fin de semana tendrá cita otro Superclásico, que seguramente dejará nuevas historias en torno al partido más importante que tiene el fútbol chileno.








