
El año 2013, en Argentina, se jugó el Sudamericano Sub 20 que buscaba a los representantes del continente en el Mundial de la categoría que ese mismo año se jugaría en Turquía.
Entre los clasificados en aquella ocasión estuvo La Roja, equipo que de la mano de Mario Salas ilusionó a todo un país que en ese tiempo ya disfrutaba el inicio del éxito de la Generación Dorada.
Uno de los jugadores que formó parte de aquella Roja juvenil fue Franco Ragusa, volante que por estos días ve acción en la Segunda División actuando para Concón National.
Ya en la etapa final de su aventura en el deporte rey, el mediocampista viñamarino conversó con En Cancha, repasando su carrera, la que se concentró en equipos de mediano nivel en el país, pues pese a su gran proyección en su etapa de canterano, nunca logró firmar en un grande, algo que el propio Ragusa admite saber porqué no se dio.

“Me faltó autocuidado y madurez para afrontar la carrera”
Para entrar en el tema, la pregunta caía de cajón para el hombre de la Quinta Región. ¿Te llamó alguno de los grandes en algún momento? “De manera oficial no. Hubo un llamado indirecto, pero nunca una oferta concreta”, respondió sin tapujos Franco Ragusa.

“Creo que no se dio porque en mi peak no me alcanzó para estar en un equipo grande. Los que llegan son jugadores por sobre la media y creo que a mí me faltó eso”, agregó antes de ahondar en sus palabras.
“Mirando hacia atrás, creo que me faltó autocuidado y madurez para afrontar la carrera. Lo disfruté mucho, no me arrepiento, pero hubo una inmadurez que no me permitió dar ese salto. Hoy tengo 33 años y probablemente no llegué a un grande, pero tengo otros objetivos y quiero aportar desde donde esté, como jugador, gerente o técnico”, afirmó.

“El fútbol hoy es muy negocio y eso apura procesos”
Si bien entiende que no es su caso y que lo de él se trató más de un tema propio de su persona, Ragusa también enfatiza en lo importante que es la madurez en los jugadores actuales, los que muchas veces siendo muy jóvenes se ven rodeados de lujos, que terminan por nublar el camino a seguir.
“Hoy hay jóvenes que se van muy temprano, creo que hay un tema de madurez y de formación. Nadie discute la calidad de jugadores como Damián Pizarro, Jordhy Thompson o Marcelo Morales, pero a veces les falta rodaje”, indicó.
“El fútbol hoy es muy negocio y eso apura procesos. A veces sería mejor dejarlos un año más, que jueguen 200 partidos y después dar el salto. Pero claro, también hay un tema económico y personal que influye. Lo importante es que jueguen y sigan creciendo”, sentenció.








