
En 2025 el fútbol chileno vivía un pintoresco momento tras la llegada del defensor Pablo Calderón a Ñublense. El central argentino aterrizaba en tierras donde su hermano Franco ya dejaba huellas vistiendo la camiseta de la U.
Luego de un gran año vistiendo la camiseta del Diablo Rojo, Pablo decidió renovar su estadía en Chillán donde este 2026 han tenido un gran arranque en el Campeonato Nacional, marchando terceros en la tabla de posiciones.
En conversación con En Cancha, el defensor chillanejo cuenta el rol que tuvo su gemelo al momento de tomar la decisión de dar el salto a la Primera División del fútbol chileno, donde también abordó las duras experiencias que vivió en Argentina, las cuales lo tienen alejado de un posible retorno.

“Franco me dijo que era lindo Chillán, que es tranquilo para vivir, para jugar, para mostrarme”
- ¿Cómo ha sido esta travesía por Ñublense?
Yo vine por un año, y la temporada pasada me fue bien en lo individual, la gente de Ñublense, el club y muchos compañeros me hicieron sentir muy bien. La gente acá en Chillán te hace sentir como en casa y eso lo sentí mucho, fue mucho aprecio y cariño. Por eso decidí quedarme y extender mi contrato. Ahora espero que este año pueda meterle toda la ficha para que nos vaya bien y seguir por el camino de crecimiento.
- ¿Y qué fue lo que te sedujo para venir al fútbol chileno y precisamente a Ñublense?
Hace como unos tres o cuatro años tuve la posibilidad de venir a Chile, yo no conocía mucho del fútbol y decidí quedarme en Argentina. Mi hermano (Franco Calderón) después se vino y todo ese 2024 miraba los partidos de él en la U. Con Franco hablo todos los días, porque somos peor que con mi señora, con él somos muy apegados y siempre hablábamos de todo, hasta que él me dice: “tienes que venir a Chile, es fútbol es muy lindo”. Y me sorprendió, me gustó y a fin de año Ñublense juega la final de Copa Chile junto a la U y justamente tuve la posibilidad para venir acá. Sin dudarlo dije que sí, llegué a Ñublense porque veía que era un equipo aguerrido, además mi hermano me dijo que era lindo Chillán, que es tranquilo para vivir, para jugar, para mostrarme. Así que tomé la decisión de venir.

- ¿Te ha servido el fútbol chileno para tu desarrollo personal?
Claro que sí, yo creo que fue una de las mejores decisiones que tomé en lo que va de mi carrera, porque me siento y me sentí muy bien el año pasado también. Chile tiene un fútbol muy lindo, muy ordenado, eso de que los clubes sean ordenados hay que destacarlo. También destaco el aprecio con el que me recibió la gente el año pasado, yo lo agradezco mucho, me hicieron sentir como en casa.
- ¿Y qué opinas de la hinchada chillaneja?
Muy buena, la gente va a apoyar al equipo acá en Chillán. Son toda una familia y apoyan, verdaderamente apoyan, a mí me hicieron sentir como en casa, siempre recibo mensajes lindos de la gente y eso es muy bueno para el jugador, es muy bueno porque te motiva a seguir, a seguir creciendo y metiéndole en cada partido, es bonito. Yo creo que Ñublense tiene una de las mejores hinchadas. El año pasado me tocó ir a todos los viajes, y son pocas las hinchadas, sacando a los grandes, que tienen una hinchada como Ñublense. Mete mucha gente en los partidos de local, es increíble, hasta en los partidos de visitante va la gente.
- ¿Si tuvieses que definir a Ñublense cómo lo harías?
Sinceramente, si lo tengo que definir, diría que es el mejor club en donde yo estuve. Lo defino con mucho cariño, porque tanto los compañeros, como la gente y los directivos, siempre estuvieron atentos conmigo, siempre estuvieron en todos lados. Eso lo valoro mucho
- Ñublense tiene un espacio importante en tu corazón...
Sí, claro, por eso fue que tomé la decisión de quedarme acá y no irme para otro lado.
”La pasé mal en Argentina, con clubes donde la gente es mala"
- ¿Piensas quedarte mucho tiempo en el fútbol chileno?
Siempre digo que me encantaría seguir mi carrera acá en Chile, porque hay años que la pasé mal en Argentina, con clubes donde la gente es mala, donde es mala porque son clubes donde hay fanáticos, fanáticos. En un momento a nosotros nos fue mal, no te voy a decir qué club, pero nos fue mal y llegaron los barras y nos apuntaron con pistolas dentro del vestuario.

- ¿Fue uno de los momentos más tensos en tu carrera como futbolista?
Digamos que sí. Es que en mi caso me gustan las armas, porque soy fanático de la cacería, entonces no me sorprendió, pero sí me impactó el hecho de ver a mis compañeros congelados y que los hinchas que ingresaron entraron a patear todo el vestuario, robaron la ropa, todo, eso me dejó muy mal. Muy mal la imagen de lo que es Argentina, la seguridad, no sé si me gustaría seguir mi carrera ahí en Argentina.

- Incluso podrían involucrar a tu familia...
Sí, claro, a veces no es lindo, porque cuando a un jugador le va mal no es porque decide que le vaya mal, le va mal porque, bueno, hay malas rachas, malas temporadas. Los fanáticos en otros países lo viven diferente. En Argentina es común en varios equipos, no te voy a dar nombres, pero varios equipos tienen la costumbre que lo visiten las barras cuando les va mal.
Recordemos que Pablo Calderón defendió varias camisetas en el fútbol trasandino. Algunas de ellas son: Unión de Santa Fe, Atlético Central Norte de Salta, Deportivo Morón y Deportivo Madryn.








