Pablo Calderón fue el segundo de los hermanos en pisar el fútbol chileno tras su llegada a Ñublense de Chillán a inicios de 2025. Un año antes, Franco, su gemelo, pavimentó el camino firmando por Universidad de Chile.
Se formaron juntos en Unión de Santa Fe de Argentina, jugaron juntos en la reserva del Tatengue y además de compartir sangre, cuentan con varias cosas en común: ambos juegan en defensa, tienen la cacería como uno de sus principales pasatiempos y, según revela Pablo en conversación con En Cancha, ambos son malos para jugar PlayStation.
El defensor central de los Diablos Rojos habló sobre su enorme vínculo con Franco Calderón, a quien lo tiene, a la espera que nazca su primer hijo, como la persona más importante de su vida.
- ¿Cómo es la convivencia con tu hermano desde que ambos están en el fútbol chileno?
Hablamos todos los días. Es más, recién (antes de la entrevista), estábamos hablando, nos estamos mandando mensajes todo el tiempo. Además, en los partidos (de Franco) que no coinciden con los míos en Ñublense los miro, no me los pierdo, no me pierdo nunca un partido de él. Franco también ve mis partidos, después él me dice cómo me fue y yo también.
- ¿Les gusta hacerse correcciones?
Me gusta hablar con él después de los partidos para ver qué opiniones me da, cómo me vió y todas esas cosas.
- Ahí entre los dos van mejorando pequeños detalles...
En todo caso nunca nos decimos “Ché, te falta esto”, por ahí nos decimos “estuviste más o menos”, pero nunca, nunca al detalle. Porque somos personas, un día a él le puede ir mal y a mí al otro día también, todos nos equivocamos. No somos perfectos.
- ¿Y fuera de la cancha?
Yo estoy muy apegado con él, jugamos todavía a la Play. Yo cuando me quedo en Santiago lo voy a visitar, lo veo junto a su familia, porque ya tiene un bebé. Él ahora también se viene para acá en Chillán. Mi familia aprovecha, se viene y se queda dos semanas en Santiago, viene una para acá y así.
- ¿Quién es mejor jugando Play?
Somos malísimos los dos. Nos matamos de risa, gritamos todos, yo por ahí estoy con auriculares y desde el segundo piso, y desde abajo se escucha el grito de mi pareja para que baje un poco el volumen.
- ¿Qué significa Franco en tu vida?
Él está primero, Franco está delante de todas mis cosas. Si nos preguntas a los dos te vamos a responder de la misma manera. Bueno, él tiene un hijo ahora que eso lo hace diferente, mientras que yo voy a tener un hijo también el mes que viene, así que eso creo que va a cambiar las cosas. Pero él significa mucho para mí, nosotros nos criamos y estuvimos toda la vida juntos hasta que él se vino a Chile, nosotros vivíamos juntos, imagínate, son veinticuatro años que no nos despegábamos. Hacíamos todo juntos, hicimos todas las inferiores, estuvimos en la misma escuela, colegio, todo.
- ¿Dolió mucho esa separación cuando Franco se vino a Chile?
Claro, pese a que nosotros hicimos las inferiores juntos, estábamos en el plantel de Unión de Santa Fe en Primera, en el plantel, y a mí me salió la opción de irme a Costa Rica, que fue entre 2018 y 2019. El principio fue lo peor, los primeros cuatro meses, yo era chico, no paraba de llorar, extrañaba a mi hermano y fue muy jodido. Eso fue lo más duro. Pero estar lejos de él me costó muchísimo.
“Me encantaría jugar con él, si se da perfecto, pero también quiere tener un poco más de edad”
- ¿Alcanzaron a jugar juntos en el profesionalismo?
No no, profesional no alcanzamos, nosotros jugamos en la reserva, que acá en Chile no hay, pero en Argentina es un torneo donde juegan todos los de Primera que no tienen minutos.
- ¿Y te gustaría jugar en el mismo equipo que él?, ¿volver a compartir camarín?
Claro que me encantaría, eso el tiempo lo dirá. Si se da perfecto, pero también quiere tener un poco más de edad para cumplir ese sueño, quiero estar más preparado, con más experiencia. Así que en eso no estoy apurado ni nada.
- Pero, ¿lo han hablado?
Sí, aunque tampoco es algo que hemos hablado mucho o algo que hablamos siempre, sería muy lindo jugar juntos, pero cada uno está cumpliendo su sueño, cada uno está en lo que siempre soñó y peleó desde chico. Cada uno está disfrutando en su club.
- ¿Cómo lo ves en la U?, ¿está cómodo en el club y en el país?
Él siempre me cuenta que el hincha de la U siempre lo hizo sentir muy bien. Su equipo tiene una hinchada terrible, es una de las mejores hinchadas de acá del fútbol chileno. Él me dice que está feliz, que está cómodo. Está en un club grande, tiene todas las comodidades, este es su tercer año y está de más preguntarle cómo se siente, porque si no estuviese cómodo, ya no estaría ahí.
- Antes de los partidos de la U versus Ñublense, ¿hacen una apuesta a nivel familiar?
No, pero siempre cuando nos toca jugar, por ejemplo cuando él vino la última vez a Chillán, nos tomamos unos mates en la mañana antes del partido, pero nos juntamos a hablar de la vida, de lo que nos gusta, que es la cacería porque es un hobby que nosotros tenemos, que nos encanta, pero eso de las apuestas no lo tocamos mucho, no somos de eso. Somos más serios en ese sentido, nos tomamos en serio nuestro trabajo y que gane el mejor. Dentro de la cancha somos enemigos, pero fuera de ella somos hermanos.