Hoy Audax Italiano arranca oficialmente el sueño intercontinental, pues da inicio a su participación en la Copa Sudamericana 2026. En ese contexto, una de las principales cartas ofensivas del conjunto itálico es Giovani Chiaverano, delantero argentino que se ha consolidado como figura del equipo.

Pero más allá de su presente futbolístico, el atacante argentino también tiene una historia marcada por un fuerte vínculo familiar que ha sido clave en su desarrollo personal y profesional.

En esta última parte de la conversación que tuvo con En Cancha, Chiaverano aborda el rol fundamental de sus cercanos en su carrera, deteniéndose especialmente en la relación con su hermano menor Estéfano Chiaverano, quien tiene síndrome de Down y se ha transformado en una de sus mayores fuentes de inspiración dentro y fuera de la cancha.

- En lo personal, ¿qué rol ha tenido tu familia en tu carrera?

Mi familia ha sido fundamental. Me acompañan desde chico, desde que empecé a jugar a los 10 años. Estoy muy agradecido por todo el apoyo.

- Tienes un hermano menor con síndrome de Down. ¿Qué ha significado para ti?

Es un orgullo enorme. Para mí no es solo mi hermano, es una fuente constante de aprendizaje. Ver cómo enfrenta la vida, con alegría, con ganas, sin rendirse, te cambia la forma de ver las cosas. Muchas veces uno se hace problema por situaciones del fútbol o de la vida cotidiana, y él te demuestra que hay cosas mucho más importantes.

- ¿Cómo ha sido esa experiencia a nivel personal?

Siempre lo llevé de buena manera. Entendí que hay que dejarlos ser, que se expresen y disfruten. A él le encanta el fútbol y le gusta mucho que yo juegue de manera profesional.

- ¿Te acompaña a los partidos?

Sí, siempre que existe la posibilidad trato de que esté. Para mí es muy importante compartir esos momentos con él, porque sé lo feliz que lo hace. Cuando está en la tribuna lo vive con mucha intensidad, se emociona, se pone nervioso, celebra… y eso a mí también me llega. Es una motivación extra verlo ahí, apoyándome.

Ya vino a verlo jugar en Chile.
Estéfano Chiaverano con Lionel Messi Ya vino a verlo jugar en Chile.

- ¿Has tenido que enfrentar situaciones de discriminación con él?

No, por suerte no. Siempre lo han tratado muy bien, lo cuidan mucho y en nuestro entorno todos lo conocen y lo quieren.

- ¿Ha venido a Chile a verte jugar?

Sí, ya tuvo la oportunidad de venir. Estuvo alrededor de 15 días conmigo, y fue una experiencia muy linda porque pudo conocer cómo es mi día a día acá. Vino a un partido del torneo local, estuvo en el estadio, en el camarín, compartiendo todo ese ambiente que para él es tan especial. Después tuvo que volver a Argentina, pero se fue muy contento.

- ¿Qué le pareció el país?

Le gustó mucho Chile. Disfrutó cada momento, sobre todo lo relacionado con el fútbol. Se llevó mi camiseta de recuerdo, estuvo feliz en la cancha y con todo lo que vivió esos días. Para mí también fue importante poder mostrarle dónde estoy, cómo vivo, y que pudiera ser parte de eso, aunque fuera por un tiempo corto.

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