
Unión La Calera arrastra un 2026 cargado de turbulencias institucionales. En marzo, el Tribunal de Disciplina de la ANFP le restó seis puntos en la Liga de Primera por alinear seis jugadores extranjeros en sus partidos ante Everton y Cobresal.
Y como si ese golpe no fuera suficiente, esta semana llegó otro desde Zurich. La FIFA cerró el expediente disciplinario que había derivado en una prohibición de fichajes para Quilmes por una deuda con el cuadro Cementero.
El fallo, emitido el miércoles de esta semana, desestimó el reclamo chileno y dejó sin efecto la inhibición que pesaba sobre la institución argentina. Un portazo directo para Unión La Calera, que reclamaba más de un millón de dólares.
La historia del traspaso que nunca fue
El origen del conflicto se remonta a julio de 2016. A tres días de las elecciones en Quilmes, la conducción saliente cerró la compra del arquero Lucas Giovini por 900.000 dólares.
La maniobra fue criticada de inmediato por la oposición interna, dado el estado financiero del club. En las elecciones ganó la oposición y su nueva comisión directiva rechazó la incorporación al asumir.

Unión La Calera recurrió a los tribunales internacionales tras la caída del acuerdo. La FIFA falló inicialmente a favor de los chilenos, y el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ratificó esa postura en 2021. En total, Calera reclama 1.2 millones de dólares como deuda, desglosados en los 900 mil del acuerdo más costos del litigio.
Sin embargo, el equipo jurídico del club argentino encontró una antecedente decisivo. Unión La Calera nunca se presentó en el concurso preventivo de acreedores que la justicia argentina abrió en 2018 para sanear las cuentas de Quilmes.
El plazo legal para reclamar el dinero de la transferencia venció, y el crédito quedó fuera de la causa civil de manera definitiva. Los jueces de Zúrich aceptaron esa argumentación y revirtieron la sanción esta semana.

El reloj corre para Calera
La resolución no es todavía definitiva. Unión La Calera dispone de 21 días para apelar la decisión ante la instancia correspondiente, pero dicha gestión conlleva costos importantes.
Si no lo hace, o si la apelación es rechazada, el levantamiento de la inhibición sobre Quilmes quedará consolidado de forma definitiva, y el reclamo del club cementero habrá prescrito sin recuperar un solo peso de aquellos 900.000 dólares que nunca llegaron a recibirse.







