
Es, por lejos, uno de los futbolistas extranjeros con mejor currículum de los que hoy actúan en el fútbol chileno. El portero ecuatoriano Jorge Pinos, quien llegó a comienzos del año pasado a Cobresal, fue campeón de la Copa Sudamericana con Independiente del Valle en 2019 y en más de una ocasión fue llamado a La Tri de su país; así que quilates, de sobra tiene.
El año pasado se notó cómo afirmó el pórtico en El Salvador. Un arquero con experiencia (36 años), seguro, atajador y que no por nada jugó 25 de los 30 partidos de los Legionarios en la Primera División del año pasado.
Pero algo cambió este año. Su titularidad en el norte no es asunto del todo seguro fecha a fecha. De hecho, ante la U en la fecha pasada ni siquiera fue citado, y más encima, Cobresal no es ni un remedo de lo del año pasado: con siete derrotas en 12 partidos, el cuadro minero está bien abajo en la tabla de posiciones.

Cobresal y un muy complicado 2026...
¿Qué pasó? Pino le cuenta a En Cancha que “lastimosamente, no empezamos como terminamos el año pasado, sin los resultados ni las posiciones estelares. Pero así es el fútbol; ahora debemos trabajar para revertirlo y salir de los lugares incómodlos en que nos encontramos hoy.
- Cobresal suele cambiar a buena parte del plantel todos los años. ¿Será que esta vez les pasó la cuenta la falta de adaptación a tantos cambios?
Siempre que un equipo es nuevo cuesta un poco acomodarse. Llegaron muchos jugadores y se fueron otros tantos. Eso nos costó un poquito, no tener el mismo funcionamiento que logramos con el grupo del año pasado.
- De todas maneras, Cobresal ha tenido momentos de buen fútbol durante el año…
Estoy de acuerdo. Ha habido momentos en los que hemos jugado muy bien y que hemos estado para sacar el resultado adelante. Lamentablemente, un error y te cuesta goles y el resultado. Estamos trabajando para mejorar eso y cometer la menor cantidad de errores en los partidos que vienen.

La ausencia ante la U: de titular a ni siquiera estar en la nómina...
Después de un 2025 estelar, Jorge Pinos no ha podido replicar ese rendimiento esta temporada. Cobresal ha participado en tres frentes esta temporada y el ecuatoriano no ha sido regularmente considerado.
En el partido ante Audax por la Copa Sudamericana, fue suplente, en la Copa de la Liga solo jugó uno de cuatro encuentros y, en la Liga de Primera, la cosa es más inestable aún: en el banco los primeros cinco partidos, luego jugó los seis siguientes y, en el último ante Universidad de Chile, no fue ni siquiera citado por Gustavo Huerta.
- Llamó mucho la atención tu ausencia en el último partido. ¿Está todo bien?
Sí. Fue una decisión del cuerpo técnico.
- Pero Jorge, estarás de acuerdo con que se ve raro desde afuera que no estés ni convocado al partido con la U…
Pero no es nada más que eso… Yo estoy bien, al 100% físicamente. Como siempre digo, se respetan las decisiones que tome el cuerpo técnico y sigo trabajando nomás....
- Ya… ¿Y está bien la relación con el cuerpo técnico? ¿Algún asunto extrafutbolístico?
No, para nada. Está todo bien y tranquilo. Me caracterizo por respetar siempre las decisiones de quienes lideran el grupo. Y no solo aquí en Cobresal, sino en todos los equipos por los que he pasado.
- ¿Cómo va la competencia en el arco con Alejandro Santander? ¿Se potencian?
Desde el año pasado que llevamos una competencia sana. El profe siempre nos dice que cualquiera de los dos puede atajar. Ha decidido rotar el arco este año, algo que también se hizo en parte de la temporada pasada y eso nos sirve a ambos para potenciarnos.
- Por última vez, para no ser cargante: llama la atención que no hayas ido ni citado ante la U. ¿Todo bien?
Decisiones del profe y el cuerpo técnico, nada más…

Enamorado de El Salvador...
- Desde que llegaste a Cobresal has declarado públicamente que te gusta mucho vivir en El Salvador. ¿Se mantiene ese sentimiento con el paso del tiempo?
Sí. Me gusta mucho la tranquilidad de acá. Como dije el año pasado y lo repito: la tranquilidad, la paz que uno tiene acá fue fundamental para haber renovado también con la institución.
- Algunos jugadores no se acostumbran al Campamento y otros dicen que esas condiciones ayudan a unir al grupo ¿En qué bando te inscribes?
Definitivamente, viviendo en un lugar como El Salvador, tenemos mucho más contacto. Es una ciudad pequeña, donde todo el mundo se conoce. Vas al supermercado y te encuentras con tus compañeros, con los profesores o con la misma hinchada, que se acerca a pedirte una foto o a conversar un rato sobre el partido. Es un lugar donde jugadores, directiva y afición están muy unidos.
- Tu contrato vence a final de temporada. ¿Tu prioridad es renovar con Cobresal o has visto otras cosas por ahí?
Hoy mi cabeza está puesta solamente en Cobresal. Si el día de mañana aparece otro equipo interesado, se analizará, pero siempre estaré agradecido con este club por abrirme las puertas del fútbol chileno.
- Tienes 36 años, una carrera consolidada y títulos internacionales. ¿Sientes todavía ese “cosquilleo” por competir?
En lo personal mantengo las mismas ganas de seguir buscando títulos. Me propuse con mi familia ganar un campeonato este año.
- Bueno, en ese sentido va más o menos nomás la cosa…
Claro y así lo digo: teníamos cuatro competencias por delante y ya tenemos dos vidas menos. Se nos fueron la Copa de la Liga y la Sudamericana. Hoy nos queda la Copa Chile y el Torneo Nacional, aunque este último está bastante lejos.
- Ahora, el objetivo puede ir cambiando. Quizás no el título, ahora, pero se pueden meter en puestos internacionales, arriba en la tabla…
Eso sí. El objetivo principal siempre será buscar el campeonato. Si no se puede, clasificar a copas internacionales es la meta personal y grupal por la que debemos luchar.
- ¿Qué te pareció el rendimiento del equipo ante la U?
Estuvimos muy ordenados y por eso pudimos sacar el partido adelante. Nos costó un poco el primer tiempo, pero luego nos asentamos y controlamos el juego.

- Y “se equivocó” Steffan Pino, ¿no crees?
¡Ja! Por suerte pudo marcar y nos dejó los tres puntos en casa…
- Es que no le conocíamos mucho esa faceta…
Mira: en los entrenamientos había estado practicando. Yo ya le había visto hacer dos o tres goles de esa magnitud, así que sabía que podía hacerlo…
- ¿A ti te los hizo?
¡Ja! No, no, no. A mí no; a mis compañeros…








