
El gran primer semestre de O’Higgins no pasó desapercibido. El equipo de Lucas Bovaglio se consolidó como uno de los protagonistas del fútbol chileno gracias a un rendimiento colectivo que también permitió la explosión de varias individualidades, las que hoy aparecen en la órbita de clubes nacionales e internacionales.
El primer movimiento ya se concretó con la salida del volante argentino Benjamín Schamine, quien dejó el conjunto celeste para transformarse en nuevo refuerzo de Godoy Cruz. Su partida abrió una lista que podría seguir creciendo en las próximas semanas.
Atento Bovaglio: O’Higgins podría desarmarse
El caso más avanzado es el de Francisco González. El extremo, que ha sido la gran figura del Capo de Provincia y del fútbol chileno, maneja una oferta formal del Rubin Kazan de Rusia y la dirigencia de O’Higgins analiza la propuesta, por lo que su salida aparece como una de las más probables en este mercado de pases.


Otro que podría cerrar su ciclo es Juan Leiva. El experimentado volante termina contrato a fines de este año y hace algunas jornadas reconoció que todavía no existen conversaciones para renovar.
“No he hablado con el club para renovar; quedaré sin contrato a fin de año y ya empiezo a ver qué viene”, comentó el exjugador de la UC en zona mixta, dejando abierta una posible salida anticipada.
A todos ellos se suma el paraguayo Arnaldo Castillo, delantero que, según informó el medio partidario Estación Celeste, estaría siendo seguido desde Brasil y podría recibir una oferta formal durante las próximas semanas: “Vendrían con una oferta desde Brasil por el ‘9’ del cuadro celeste, Arnaldo Castillo”.
La lista la integran otros nombres que, con menor fuerza, también aparecieron en el mercado. El lateral Felipe Faúndez y el volante ofensivo Martín Sarrafiore han sido vinculados con Colo Colo, aunque por ahora sin negociaciones avanzadas.

Por último, el golero Omar Carabalí. El arquero despertó interés desde el fútbol ecuatoriano ante la posibilidad de ser convocado al Mundial con la selección de Ecuador. En O’Higgins saben que mantener la base del plantel será uno de los grandes desafíos para el segundo semestre.







