
Julio de 2014 y Enzo Roco dejaba Chile, específicamente la Universidad Católica, para comenzar su aventura en el fútbol extranjero.
El Elche de España se hizo con sus servicios y así arrancó, casi sin frenos. Luego por su currículum pasaron el Espanyol de Barcelona, Cruz Azul de México, Besiktas y Fatih Karagümrük SK de Turquía, y también Al-Tai y Al-Riyadh de Arabia Saudita.
Ahora, con 33 años, el espigado central puso fin a su travesía en el fútbol turco -en el que militaba desde mediados de 2025- y, según le confiesa a En Cancha, tiene deseos de pegar la vuelta al concierto chileno.
En esta conversación, además, entrega claves para haberse mantenido más de una década en el extranjero y por qué anhela que su camino y el de la UC -que anda en busca de un defensor central- se vuelvan a juntar esta temporada.

-¿Cómo estás después de ponerle fin a esa aventura en Turquía?
-Bien, muy tranquilo porque siempre he salido bien de los clubes y en este caso no fue la excepción. Si bien fue anticipado, fue en muy buenos términos. Ahora estoy deseoso de que vengan nuevos proyectos y nuevas oportunidades para seguir desarrollándome.
-Después de más de 10 años fuera de Chile, me imagino que en esta época disfrutas a concho a tu familia.
-Sí, siempre he extrañado a la familia. Uno siempre quiere estar cerca de los seres queridos, pero nunca se sabe en el fútbol. Uno no tiene que cerrar puertas en ningún lado. En todo este periodo en el que no me ha tocado competir mucho o donde han aparecido las lesiones, es importante siempre refugiarse en ellos. He disfrutado mucho eso a fin del año pasado y al comienzo de este.
-Qué linda carrera que has hecho, toda una década afuera ya...
-Sí, harto tiempo ya. Creo que ha sido un premio a todo el esfuerzo que le he puesto. El profesionalismo, la disciplina, siempre trabajando en silencio, sin hacer mucho ruido. Me he mantenido siempre jugando y eso es lo que me tiene más contento, porque en todos lados he podido participar bastante, excepto el primer año en Besiktas, pero es parte del fútbol. Uno va entendiendo con el tiempo lo importante que es el día a día en cada club que uno se encuentra.
-¿Y cuánto has cambiado en comparación a ese Enzo Roco que se fue por allá a mediados de 2014 al Elche de España?
-Mucho. He aprendido cosas fuera del fútbol también, de la vida misma. Te vas dando cuenta que vas viviendo de la misma forma en la que encaras el deporte, y después, obvio, pasan algunos hitos importantes, como el conocer a nuevas personas, armar nuevos lazos. El nacimiento de mis hijos me hizo mirar la vida de otra manera y eso, a la larga, va influyendo también en tu manera de desarrollarte como deportista. Esas experiencias que vas teniendo como ser humano te van moldeando y encaminando a un crecimiento más saludable, más positivo.
-Jugaste en España, en México, en Arabia Saudita, en Turquía... Cómo se debe madurar en lugares tan distintos, ¿no?
-Sí. A ver, a mí se me dio muy joven el paso a Europa, y ahora con el tiempo, cuando analizo mis números en el Elche y en el Espanyol, puedo decir que fueron pasos tremendamente positivos, y más si lo pienso desde el punto de vista de alguien que viene de donde vengo yo (Ovalle), donde las oportunidades son muy escasas. Y lo bueno es que todo se dio naturalmente. Si bien tengo un biotipo, como se dice en el fútbol, europeo, de todas formas se requiere de condiciones técnicas y condiciones mentales fuertes a la hora de enfrentar la adversidad. La élite del fútbol allá te exige al máximo, y yo siento que en el inicio de mi carrera en el extranjero lo hice de buena forma. Después, uno va analizando oportunidades en otros lados y priorizando, por ejemplo, la parte económica también, porque ya con familia el panorama cambia y uno piensa a futuro también. Ahí vas involucrando a todo tu núcleo cercano en cada decisión que tomas porque, como todos saben, nuestra carrera es bien corta.
-Y si te pido alguna clave para mantenerse tanto tiempo afuera, ¿qué me dirías? Lo pregunto porque hoy mucho futbolista chileno se va joven y vuelve a los seis meses o al año.
-Mira, yo creo que cada caso de maduración en el fútbol es muy personal. Si tuviera que elegir una idea para transmitirle a los jóvenes sería la de quemar etapas. En mi caso se dio de forma natural, pero de forma consciente nunca me salté ninguna etapa, siempre le di su tiempo, desde el debut hasta el empezar a jugar ya con regularidad, o el de ser habitual ya en el primer equipo hasta comenzar a vivir tus primeras citaciones a la Selección. En mi caso se dio rápido, por suerte, y pude partir a Europa. Pero otra cosa que recalco mucho también es el enfoque.
-¿Cómo así?
-Es que un jugador joven debe sí o sí estar enfocado, siempre. O sea, es fuerte encontrarte con cosas nuevas como la fama, el dinero o gente que solo busca el interés propio y no los tuyos. Todas esas cosas te pueden sacar del enfoque. Yo, por suerte, siempre tuve a mi familia muy encima. Si algo andaba mal, les hablaba y les contaba lo que me pasaba, y los consejos siempre eran los mismos: “Tranquilo, empieza de nuevo, trabaja, esfuérzate otra vez que ya te van a salir las cosas”. Todo lo que te hablo se traduce en la palabra enfoque. Eso es al final del día. Enfócate en lo que te hace bien simplemente, y si después lo puedes complementar con ayudas externas como nutricionistas, preparadores físicos, sicólogos, maravilloso.
-Eso lo viviste en el fútbol europeo. ¿Cómo crees que andamos en Chile en ese ítem?
-Bien, yo creo que los clubes grandes, al menos, lo tienen bastante asumido y canalizado. Ellos saben que todo ese acompañamiento integral es una herramienta muy útil para el jugador, porque a la larga lo que termina sacando es rendimiento. Los equipos grandes en Chile hoy lo saben y cuidan mucho esos detalles, porque además son conscientes de que a fin de año les genera beneficios. Hoy no hay tanta diferencia, creo yo. Lo viví en la Selección Chilena también, donde el acompañamiento se asemejaba mucho a lo que se vive en Europa. Claro, a otros clubes con menos recursos en el país, por supuesto que se les hace más difícil sostenerlo en el tiempo por tema de sponsors, televisión y esas cosas, pero si te soy honesto, no creo que estemos tan lejos a lo que se vive en Europa. Además, lo bueno es que el jugador ya es consciente de que son herramientas muy positivas para tu carrera.
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-Enzo, tienes 33 años, ¿ya aparecieron las ganas de volver al fútbol chileno?
-Yo no cierro puertas. Si me aparece algo interesante, como un año y medio o dos años de contrato afuera, claro, me llama la atención, pero las puertas hacia mi país son las que tengo más abiertas. Ya estoy grande, con familia, valorando mucho más la estabilidad y claramente no vería con malos ojos volver a Chile, para nada. Al contrario, si se me presenta una buena oportunidad acá, espectacular, y si es en el club con el que más me represento, que es Católica, mucho mejor. Yo feliz de conversar y llegar a un acuerdo rápidamente.
-¿Te gustaría volver? Andan buscando un central en San Carlos de Apoquindo...
-Sí, obvio. El deseo siempre ha estado, esa es la ilusión. Me he identificado con ellos, me he convertido en un hincha más. Los valores que me han entregado en mi crecimiento han sido fundamentales para ser quien soy hoy. Eso para mí es muy importante y mi agradecimiento siempre estará. Ahora, siendo sincero y realista, si por cosas deportivas ellos no pueden contar conmigo, yo tengo que buscar otras opciones. Sé que muchas veces es difícil entender la parte del jugador, pero claro, uno desea volver a Católica y ayudar desde donde me toque.
-Y es otra Católica te digo, muy distinta de la que saliste diez años atrás, hasta nuevo estadio tiene. ¿Has podido ver el Claro Arena?
-Obvio, he estado siempre al tanto del desarrollo del club, que fue muy grande desde el tetracampeonato, y ahora se ve reflejado en su nuevo estadio. A mí esas cosas me producen felicidad, porque dan cuenta de lo estructurado que es el club, de la organización y la altura de mira que tiene. En el fútbol chileno cuesta dar ese paso y Católica siempre ha ido en alza, siempre un paso adelante en comparación a otros clubes de Chile.
Los números de Enzo Roco en 2025








