
Arrancó la fase de grupos de la Copa Libertadores y la Universidad Católica saca cuentas negativas: cayó ante Boca Juniors en el Grupo D, el mismo que componen Cruzeiro y Barcelona, que ayer midieron fuerzas en Guayaquil.
El conjunto ecuatoriano cayó 1-0 ante los brasileños y al final de aquel compromiso ocurrió algo que podría afectar directamente a los dirigidos por Daniel Garnero.
Cuando los árbitros, liderados por el juez principal, Juan Benítez, abandonaron el campo de juego, fueron agredidos por hinchas locales, según consignó el informe posterior.
Ante esta situación, la Unidad Disciplinaria de CONMEBOL actuó rápido: decidió abrir un expediente y espera los descargos del Barcelona, que ahora corre serios riesgos de sufrir multas económicas y, en el peor de los casos, hasta jugar sin público el próximo partido como anfitrión, que es justamente ante la UC, de acuerdo a lo expuesto por Doble Amarilla.

Detalles del eventual castigo a Barcelona
Por este lío con el árbitro, Barcelona podría enfrentar un menú bastante variado de sanciones. Para empezar, está la clásica multa económica: el “ticket de entrada” ronda los USD 15.000, pero si la cosa se pone más seria y la agresión es directa, la cifra puede subir hasta los USD 50.000 o incluso USD 150.000.

En el plano deportivo, el equipo ecuatoriano también se arriesga a jugar con el estadio a media capacidad o completamente vacío. Y si la situación se pone realmente complicada, la CONMEBOL podría tomar una decisión más drástica y mandar el partido a una cancha neutral, lejos de casa y de su gente.
De momento, Católica tendrá que esperar qué se resuelve, y ver en qué condiciones enfrentará a Barcelona el próximo 29 de abril a las 20:00 horas de Chile.







