Universidad Católica rescató un empate 2-2 en su visita a Universidad de Concepción por la Copa de la Liga, en un encuentro marcado por la expulsión de José Salas durante el primer tiempo.
Este compromiso también sirvió para ver caras nuevas en los Cruzados, que debido a sus partidos por Copa Libertadores, alinearon un “equipo B” en el Ester Roa, donde la figura del duelo fue uno que dejó sorprendidos a todos con su nivel.
Hablamos de Darío Melo, portero que fue el gran héroe de la tarde en Collao. A lo largo del juego, el experimentado arquero tuvo varias intervenciones positivas. Sin embargo, donde se lució fue en el cierre del cotejo, tras taparle dos lanzamientos penales a Cecilio Waterman.
El trabajo silencioso de Darío Melo en la UC
La historia de Melo en la UC ha sido bastante particular desde su llegada a la precordillera, donde se movieron en tiempo récord y lo firmaron desde Deportes Melipilla para que reemplazara en ese minuto a un Thomas Guillier que se había lesionado de gravedad en febrero de 2025.
Claro que no todo fue color de rosas en el arribo del jugador a San Carlos de Apoquindo, pues gran parte de la hinchada se mostró contraria a la llegada de un guardameta cuya carrera venía notoriamente a la baja, justificando la molestia principalmente en que su venida taparía a los canteranos de la institución.
“Innecesario”, “estamos jodidos”, “viene de vuelta”, y otros tantos más, fueron solo parte de los comentarios de una amarga bienvenida al ex Palestino en Universidad Católica, donde a punta de un trabajo silencioso consiguió ganarse el respeto de sus compañeros y, sobre todo, del hincha de la Franja.
Y no, aquí no solo hablamos del juego del portero de 33 años, ya que antes de la visita a la UdeC solo contaba con dos partidos en la UC, por lo que sería injusto evaluarlo solo en este punto. Sin embargo, su influencia va más allá de la cancha, destacando por su positivo liderazgo en un grupo en donde es uno de los experimentados.
De hecho, fue este punto un tanto más emocional, el que llevó a que el club decidiera renovarle su contrato para este 2026.
Así fue como este domingo llegó la gran oportunidad para el arquero, que vivió una tarde verdaderamente soñada en el Ester Roa, siendo la figura de su equipo, y reafirmando que el contratarlo de emergencia en 2025 al final fue un acierto de la dirigencia. Algo que también fue reconocido por el hincha... ese mismo que los criticó en su llegada y que ahora lo aplaude de pie.
En paralelo, el destacado partido de Darío Melo coincide con el dubitativo presente de Vicente Bernedo, titular del puesto que ha tenido un negativo comienzo de campaña con varios infortunios que le han costado caro al equipo, lo que ahora enciende aún más la duda en torno a quien debe ser el estelar para Daniel Garnero.