Los coletazos de la violenta noche en Avellaneda siguen acumulándose. Mientras Conmebol analiza los antecedentes para resolver qué pasará con la serie de Universidad de Chile, en Argentina las autoridades comenzaron a tomar decisiones que apuntan directamente a los responsables de los desmanes.
El Ministerio de Seguridad Nacional determinó que Juan Eduardo Lenczicki, sindicado como líder de la barra brava de Independiente, no podrá volver a entrar a un estadio en el país trasandino.
Serias sanciones en Argentina
La medida, de carácter indefinido, se oficializó este viernes y representa una señal de endurecimiento contra los cabecillas de las hinchada, tras la barbarie ocurrida en el partido ante la U.
“Esta restricción tiene como objetivo prevenir la concurrencia de personas que pudieran generar riesgos para la seguridad en los espectáculos deportivos, en especial aquellas vinculadas a conductas violentas y estructuras de mando en parcialidades radicalizadas”, explicaron desde el organismo.
El castigo se enmarca en el programa Tribuna Segura, sistema que bloquea automáticamente el ingreso de hinchas con antecedentes judiciales, sanciones previas o restricciones activas. En el caso de Lenczicki, su identificación quedará registrada para impedir cualquier acceso futuro.

Comienzan los castigos tras barbarie en Avellaneda
La decisión fue interpretada en Argentina como un golpe simbólico a la barra del Rojo, que ha sido duramente cuestionada tras la cancelación del partido ante la U.
Para los azules, la noticia surge como otro capítulo dentro de un conflicto que ya empieza a tener los primeros castigos serios, pero que deja en evidencia la magnitud de la crisis de seguridad en torno al club de Avellaneda.
En la U siguen esperando la resolución desde Luque, pero mientras tanto, los castigos en Argentina confirman que las repercusiones de aquella noche se extenderán más allá de lo deportivo.