La tensión tras la tragedia ocurrida en Avellaneda no cesa para Universidad de Chile. Mientras en Conmebol se afinan los últimos detalles de la investigación y se espera que la próxima semana haya un veredicto, en Argentina empiezan a aparecer propuestas para intentar salvar a Independiente del inminente fracaso.
De acuerdo a información filtrada desde Luque, el escenario que toma más fuerza es que Universidad de Chile avance de ronda, aunque con un castigo severo relacionado al público como local y visitante.
La última movida de Independiente
Sin embargo, el panorama cambió en Buenos Aires. Según reveló el programa partidario Del Cielo al Infierno, la directiva de Independiente contactó a la Confederación Sudamericana para barajar la posibilidad de que el partido suspendido se reanude desde el minuto 48 en una cancha neutral y a puertas cerradas.
Una alternativa que llega como un manotazo desesperado luego de varios días donde el club argentino había acusado a la U de ser el principal responsable de los incidentes.
“Lo que se discute es que la cancelación del partido admite la posibilidad de que se jueguen los minutos restantes. Lógicamente con más gastos para Independiente, pero dispuestos ambas partes a debatirlo”, sostuvo el periodista Matías Martínez en el programa.
Incluso, el comunicador planteó que la única manera de evitar que ambas instituciones reclamen la sentencia sería reanudando el compromiso en terreno neutral.

En la U la postura es firme
En el Centro Deportivo Azul no miran con buenos ojos esta propuesta. La posición de la dirigencia laica sigue siendo clara: el duelo quedó cancelado por negligencia de Independiente, con un informe arbitral contundente y con videos que refuerzan su defensa en Conmebol.
La insistencia del Rojo contrasta con la postura inicial que tuvieron tras los incidentes, donde deslizaron toda la responsabilidad a la U. Hoy, conscientes del riesgo de ser eliminados en los escritorios, buscan a contrarreloj una salida que les permita mantener con vida sus opciones internacionales.
Por ahora, la última palabra la tendrá la Conmebol. Y aunque la presión desde Argentina intenta abrir una ventana, todo indica que el fallo que se comunicará en los próximos días será desfavorable para el Rojo de Avellaneda.