Universidad de Chile vive un mercado de fichajes marcado por la reconfiguración total de su ataque. Y es que una de las grandes particularidades de este receso es que tres de sus centrodelanteros finalizaron contrato o vínculo con el club: Lucas Di Yorio, Nicolás Guerra y Rodrigo Contreras.

El caso de Di Yorio está completamente cerrado. El delantero argentino no continuará en la U y ya tiene definido su próximo destino: será refuerzo de Santos Laguna de México para la temporada 2026. En tanto, Guerra tampoco entra en los planes de la dirigencia y su salida del Centro Deportivo Azul es inminente.

Contreras sigue con chances de ser el 9 de la U 2026

Distinta es la situación de Contreras, quien en los últimos días ha pasado a convertirse en el ‘9′ que Universidad de Chile evalúa seriamente para el próximo año, debido a las complicaciones en fichar a Felipe Mora y Juan Martín Lucero.

Quiere seguir en la U para 2026. Foto: Felipe Escobedo
Rodrigo Contreras Quiere seguir en la U para 2026. Foto: Felipe Escobedo

Pese a que su salida parecía un hecho tras un opaco rendimiento durante la temporada 2025, el escenario dio un giro inesperado y hoy se abre una ventana concreta para su continuidad.

Desde el club no contemplan ejercer la opción de compra por el delantero, cuyo pase pertenece a Deportes Antofagasta. Sin embargo, la U sí está dispuesta a negociar un nuevo préstamo, fórmula que permitiría mantenerlo en el plantel sin realizar una inversión mayor, apostando a una eventual recuperación futbolística.

De hecho, este lunes se espera una reunión clave para definir su futuro. El propio atacante ya manifestó públicamente su deseo de seguir vistiendo la camiseta azul y tener una segunda oportunidad. “Me gustaría quedarme por una revancha personal. No quiero irme de esta manera del club. Sé que muchas veces podría haber dado mucho más”, señaló.

Pensando en 2026, hoy el único centrodelantero que tiene su continuidad asegurada en Universidad de Chile es Leandro Fernández, quien mantiene contrato vigente. El segundo nombre que asoma con fuerza es Eduardo Vargas, quien ya alcanzó un acuerdo con el club y solo espera el visto bueno del nuevo director técnico, cargo donde Renato Paiva corre con ventaja.

La eventual llegada de otro “9” dependerá directamente del esquema que implemente el próximo entrenador. En las últimas temporadas, la U llegó a contar con hasta cuatro delanteros centros, en gran medida por el sistema utilizado por Gustavo Álvarez.

Esa definición táctica será clave para determinar si el club apuesta por retener a Rodrigo Contreras o si sale nuevamente al mercado en busca de más alternativas ofensivas.

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