
La pretemporada de Universidad de Chile avanza mientras el club afina definiciones en el mercado de fichajes, especialmente en la zona ofensiva, donde espera contar con Juan Martín Lucero y Octavio Rivero.
En ese escenario, uno de los casos que todavía no se resuelve es el del uruguayo, delantero que aparece bien posicionado para reforzar al equipo azul y cuya situación contractual en Ecuador se ha tensionado en los últimos días.
Rivero en rebeldía
Rivero no se presentó este miércoles al inicio de la pretemporada de Barcelona, un gesto que en Ecuador es interpretado como una señal de presión hacia la dirigencia del club amarillo.
El trasfondo del conflicto es económico: Barcelona mantiene una deuda cercana a los 500 mil dólares con Rivero equivalentes a cuatro meses de sueldo y algunos bonos, situación que ha deteriorado la relación, acelerando su intención de buscar una salida en este mercado.
En la mitad del mundo, afirman que el atacante, junto a otros seis compañeros, no será parte de la pretemporada debido a la importante deuda que se arrastra con ellos. Para colmo, este martes se zanjó la salida del DT, Ismael Rescalvo, por el mismo motivo.
Del mismo modo, en Barcelona incluso, según El Canal del Fútbol, ya tiene prácticamente abrochado al reemplazante de Rivero: el uruguayo Sergio Núñez, procedente de Danubio.
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La propuesta que recibió la U
En medio de este escenario, desde Guayaquil surgió una propuesta para destrabar la operación. La fórmula planteada por Barcelona considera que Rivero renuncie al monto que se le adeuda y, paralelamente, que Universidad de Chile pague alrededor de 400 mil dólares por el pase del delantero.
La oferta, sin embargo, no convence ni al jugador ni al cuadro estudiantil. Según información de En Cancha, dicha alternativa no disgusta, pero sería rechazada en esta etapa de las negociaciones.
Tanto Rivero como la U apuestan por resistir y seguir negociando, con el objetivo de alcanzar un acuerdo por una cifra considerablemente menor, aprovechando la presión que existe en Barcelona y el conflicto abierto por los pagos pendientes.
Así, el futuro del delantero sigue abierto, pero con una señal clara: Rivero ya dio un primer paso para forzar su salida y Universidad de Chile espera, convencida de que el tiempo y el contexto pueden jugar a su favor para concretar la llegada de un atacante que encaja en el perfil que busca Francisco Meneghini.







